slideshow

Disclaimer

Nombres y personajes de esta historia son propiedad de Stephanie Meyer (menos los que no salieron en la saga original). Lo único mio es la historia que va uniendo a tan maravillosos personajes.
Esto es un homenaje a una de mis sagas favoritas, sin fines de lucro, por mera distracción.

domingo, 1 de marzo de 2009

LA FIESTA

–Nessie, estate quieta o…
–¡Ouch! Tía, me quemaste con la plancha…
–Si estuvieras quieta como te pedí…
–Sí, pero ya se me hizo tarde y los invitados están por llegar. –Aunque sólo había sido un leve rozón el de la plancha del pelo contra mi oreja, me escoció lo suficiente. La tía Rose se había ofrecido a ayudarme a plancharme el pelo, pues si lo hacía yo sola tardaría más.
–¡Listo!
Me miré al espejo nuevamente, checando con mi normalmente rizada cabellera fuera ahora completamente lisa y sedosa.
–Gracias, tía. Me encanta cómo de dejas el cabello, eres buenísima con esto.
–Bueno, Nessie, estos dos vestidos son los que más me gustan para que uses hoy –la tía Alice salió de repente de mi armario, con un vestido colgado en cada mano.
En otro momento, me hubiera chocado que me tratasen como una niña pequeña, a la que todavía tuvieran que decirle qué usar. Pero esta noche era mi fiesta de cumpleaños, y era ya tradición que mis tías me ayudaran a prepararme para ello; siempre era tal alboroto y preparación meticulosa de su parte que más que una fiesta de cumpleaños, parecía como si nos dispusiéramos a asistir a la entrega de los “Oscar”.
La tía Alice había seleccionado dos vestidos que habíamos adquirido en nuestro viaje a Paris; uno era un vestido azul marino de un solo hombro, en corte estilo griego y que me llegaba ligeramente arriba de la rodilla. El otro, era un mini-vestido strapless en vaporosa tela color crema, con una banda ancha de terciopelo negro a manera de cinturón debajo del pecho.
–Mmm, me voy a poner el crema.
–¿Segura? Me gusta más el azul marino –dijo la tía Rose con el ceño un poco fruncido.
–Pero con este peinado, me va más el vestido crema, ¿o qué opinas, tía Alice?
–Los dos son divinos… pero tienes razón con respecto al peinado. Tendrías que hacerte algo más elaborado si fueras a usar el azul marino.
Con una sonrisa, tomé el vestido que colgaba de la mano izquierda de mi tía para ponérmelo. Completé el look usando unos altísimos pumps Louboutin en chiffon negro; lo bueno de tener un novio de casi dos metros de altura, es que no tenía que renunciar a mi adorada colección de zapatos de tacón alto.
Salí de vestidor y me puse de espalda, para que mi tía Rose me ayudara a subir el zipper del vestido. Mientras ella hacía eso, yo me dediqué una mirada bastante concienzuda en el reflejo del espejo; tenía el presentimiento de que esa noche iba a ser muy especial, así que deseaba lucir bellísima.
–¿Te dije que me encantó lo que hiciste con la casa? –preguntó la tía Alice.
–¿En serio?
–Sí, está casi igual a cómo era cuando vivíamos aquí. ¿Dónde conseguiste los muebles?
–En Seattle. Recordaba cómo la había decorado la abuela en ese entonces, y sinceramente, en mi mente no veía otro estilo que no fuera ese. Se me hacía un sacrilegio usar otra decoración que no fuera esa.
–Aunque esta habitación no es nada parecida a como estaba antes… –intervino la tía Rose, mientras acomodaba mi flequillo por enésima vez.
Las tres recorrimos con la mirada mi habitación. Estaba completamente decorada en tonos crema, salvo por la pared donde estaba la cabecera de mi cama, que en un arranque de inspiración, había decidido pintarla de rojo cereza. El centro de toda la decoración de mi habitación era la enorme cama de dosel, que parecía sacada de un cuento de hadas. Frente a mi cama, había un enorme ventanal, que al deslizar uno de sus cristales, permitía salir hacia el jardín.
–Sí, bueno, tenía que buscar un lugar dónde dormir. Y la verdad, el resto de las habitaciones todavía las veo como de ustedes. Así que decidí unir las que usábamos como cuarto de huéspedes para tener mi propio espacio…
–¿Renesmee? Hija, ¿ya estás lista? –mamá entró de repente en mi habitación. Lucía preciosa con un traje azul marino de pantalón y blusa de seda. Agradecí mentalmente mi decisión de no usar el otro vestido. Yo tenía muy buena autoestima, sabía reconocer tanto mis defectos como lo bello de mi físico, pero siempre había creído que no había mujer, viva o vampira, más hermosa en esta tierra que mi madre. –¡Wow! Nena, estás hermosísima…
–Gracias, mamá. Tú tampoco estás nada mal, o mejor dicho, las tres están espectaculares. –Dije incluyendo a mis tías en el piropo. La tía Alice usaba un vestido negro corto, muy al estilo los años 30’s; mientras la tía Rose había optado por unos ajustadísimos y carísimos jeans azul marino y una blusa negra de una tela vaporosa. La tía Rosalie podría usar un costal de papas y aún así, lucir como recién salida de una pasarela en Milán.
–¿Dónde están mis chicas favoritas? –Ahora fue papá quien asomó la cabeza por la puerta de mi habitación. Le dedicó a mi madre una mirada llena de adoración y amor. Después, su rostro se volvió hacia mí y frunció el ceño cuando vio mi vestido.
–No está taaaaaan corto… –adiviné fácilmente sus pensamientos
–Yo no iba a decir nada…
–Te conozco, papi.
–Pero…
–Creo que será mejor que bajemos de una vez –intervino mi madre con su dulce voz –Escucho la llegada de los invitados.
–Sí, ya empieza a oler a perro mojado –refunfuñó la tía Rose. Ahora fui yo quien frunció el ceño –Ok, ok, prometo tratar de no ser tan desagradable con la manda esta noche –finalizó al comprender mi gesto. La promesa de tratar de ser buena con los quileutes era lo máximo que le podría arrancar a mi tía, así que no insistí en que realmente se portara bien con mis amigos esa noche.
Uno a uno fueron saliendo de mi habitación antes que yo, que en un arrebato de vanidad femenina le di un último vistazo a mi reflejo en el espejo. Escuché que la música empezó a sonar en el primer piso de la casa, supuse entonces de que la fiesta oficialmente había iniciado.
Traté de aparentar calma y caminar a un paso humanamente normal, pero sentía tal... anticipación o no sabría cómo llamar a esa sensación tan extraña que sentía en el estómago, como si algo importantísimo fuera a pasar. Bajé las escaleras lentamente mientras me maravillaba del trabajo que había hecho la tía Alice al organizar la fiesta. No sabía cómo lo había hecho, pero había conseguido en tan pocas horas lo que para cualquier humano le hubiera tomado por lo menos quince días.
Todo estaba decorado con mis colores favoritos: blanco, negro y gris/plata. Las rosas blancas y las lillies estaban repartidas por varios jarrones a lo largo de la casa. La música sonaba tenuemente y los invitados charlaban animadamente con mi familia. Pero eso no era lo que me detuvo tres escalones antes. Era mi novio el causante de que me hubiera parado en seco.
Jacob me esperaba al pie de la escalera con una sonrisa enorme y con una mirada que bien podría rivalizar con la que papá le había dedicado a mi madre momentos antes en mi habitación. “Cálmate. Tal vez son sólo imaginaciones tuyas” me reprendí, pero eso no evitó que mi corazón diera un vuelco de anhelo y repiqueteara un poco más rápido de lo normal. Tal vez esa sensación de anticipación que sentía en mi interior era un preludio de lo que podría venir esta noche, que Jacob me dijera que me amaba y que sentía que yo era su verdadero objeto de la impronta. Tal vez él se había dado cuenta que al igual que yo, me amaba de tiempo atrás, sólo que hacía poco que había empezado a darse cuenta de la fuerza y del nombre de ese sentimiento.
–Estás… vaya, creo que si de dijera que luces espectacular, bellísima o que me dejas sin aliento no sería suficiente para describirte.
Me sonrojé, de eso estaba bastante segura sin necesidad de mirarme al espejo.
–Gracias, tú también estas… ¡wow!
“¿Wow? ¿No se te pudo ocurrir algo mejor?” quise patearme a mi misma, pero es que mi novio volvió a dejarme sin aliento y a punto de ponerme a hiperventilar o a babear. Si no quería hacer el ridículo no solo ante él, sino ante toda mi familia y los invitados, más me valía que tratara de guardar la compostura.
¿Pero cómo hacerlo cuando parecía un modelo salido de la portada de una revista? Esa noche llevaba un pantalón negro de vestir, una camisa formal negra con unas delicadas líneas verticales grises, la cual se le ajustaba a su esculpido cuerpo de tal manera que debería ser un delito. Su liza y negra melena, que a veces llevaba suelta y le llegaba a penas por encima del hombro, se la había recogido en una coleta. Parecía la versión moderna y sexy de un pirata del siglo XIX.
–Nessie, ven a que saludes a los chicos… –la voz de mi padre interrumpió nuestro momeno. Como recordando de pronto que no estábamos solos, le dirigí a papá una cálida sonrisa y tomé la mano que me ofrecía para bajar los tres escalones que me restaban.
Tomé con mi otra mano la de mi novio y entrelacé mis dedos con los suyos; así, franqueada por mi padre y mi novio, procedí a cumplir con las normas de etiqueta que la abuela Esme se había esperado en enseñarme.
Me sorprendió ver que los chicos de La Push habían asistido al completo, incluso Sam y Leah. Paul y Rachel, Embry, Quil, Jared con su novia Kim, Seth, Collin, Brady, Billy Black, las manadas al completo.
–¡Nessie! –la voz cargada de alegría del abuelo me llamó. Giré en su dirección y al localizarlo, casi me eché a correr en su dirección. Iba del brazo de una visiblemente tensa Sue Clearwater. –Feliz cumpleaños –dijo mientras me entregaba una caja envuelta en papel rosa y con un enorme moño blanco.
–Abuelo, no era necesario que molestaras en comprarme algo…
–¡Tonterías! El derecho de todo abuelo es malcriar a sus nietos, y como eres la única que tengo, con mayor razón.
Sonreí al ver el rostro alegre de mi abuelo. Era más que obvio la felicidad que sentía por tenernos tanto a mamá y a mi tan cerca. Mamá se acercó con delicados pasos y ella y el abuelo se fundieron en un cariñoso abrazo.
La fiesta iba transcurriendo como la seda, charlando unos con otros, como si el hecho de ser vampiros unos y licántropos otros fuera lo más común. Nadie podría pensar o creer que dos especies naturalmente enemigas entre sí pudieran convivir tan pacíficamente.
La abuela Esme y la tía Alice estaban al pendiente de que no faltara ni comida ni bebida en ningún momento, y aunque nadie de los Cullen ingeríamos la comida humana regular, eso no quitaba que se hubieran esperado en preparar alimento suficiente para nuestros invitados. Incluso yo, que no sentía un especial entusiasmo por la comida regular, terminé cenándome dos platos de comida.
–¡Wow, Nessie!, ¿segura que no eres también parte lobo? –pronunció divertido Seth al ver cómo dejaba casi rechinando de limpio el segundo plato de cena. –Creo que podrías derrotar fácilmente a Paul y a Jacob en una competencia de a ver quién come más en menos tiempo.
Me sonrojé por el comentario.
–No es crítica –agregó rápidamente–Al contrario, da gusto encontrarse a una chica con un sano apetito y sin ponerse tan remolona con la comida. No sé por qué no entienden que a los hombres nos gusta abrazar “carnita”, no solo puro hueso.
–Ajá, Seth… ¿y qué me dices del par de “barbies” se ligaron Embry y tú cuando fuimos a la playa el otro día? Si mal lo recuerdo, sólo eran hueso y silicones.
Seth empezó a reír a carcajadas ante mi comentario
–¿Britney y Brittany? Bueno, no fue nada serio… me desanimé bastante cuando la invité a cenar y ella se limitó a pedir una hoja de lechuga con tres gotas de limón –la exagerada mueca de Seth hizo que me riera con ganas –Definitivamente, la chica de mi sueños tiene que tener, a parte de belleza, un sano apetito. Tan melindrosas no me gustan… ¿Qué te parece si dejas a Jacob y huyes conmigo? Te prometo que yo soy menos celoso y enojón que él. Eres todo lo que busco en mi mujer ideal –dijo de pronto muy serio.
Me quedé con la boca abierta de la impresión, ¿qué podía contestar a eso?
–Yo… errr… yo… este…
–Ja, ja, ja, ja…. –parecía que Seth estaba a punto de tirarse al piso de la risa –Es broma, Nessie. Tu cara de espanto fue lo mejor.
–¡Grrr! Me las vas a pagar… ¡Tío Emmett!
El tío buscó mi voz, mientras Seth, riéndose todavía se alejó de mi en dirección de la cocina.
–¿Qué pasa, Nessie? –tanto el tío Emmett como mi novio se materializaron prácticamente de la nada a mi lado.
–Nada, sólo era para asustar a Seth…
–¿Te estaba molestando el pequeño rebelde? –preguntó mi novio.
–Era una tontería, estaba haciendo bromas a mi costa, nada importante. Sólo era para evitar que le terminara dando un buen puñetazo por payaso. No quería terminar fracturándole una costilla como a ti por no poder controlar mi genio…
–¿Le diste una paliza? –el tío Emmett sonó bastante divertido, y eso me hizo recordar que nadie sabía lo del incidente del puñetazo. ¡Genial! Esperaba que Jacob no se molestara por mi desliz, pues iba a tener que aguantar las puyas del tío Emmett y del tío Jasper (porque no dudaba ni un minuto que Emmett esparciera el chisme en menos que un suspiro) –¡Dame esos cinco! Espera a que le cuente a Jasper que nuestras clases sí funcionaron.
–¡Tío, no! Por favor –le dije casi suplicante mientras veía apenada a mi novio, que lucía bastante tranquilo.
–Ja, ja, ja… vaya, creo que más que preocuparme por Nessie, más bien tendría que empezar a preocuparme por ti, sobrino –le dio una suave palmada a mi novio en el hombro derecho– Parece que ahora tú eres quien necesita unas buenas clases de combate para aguantarle el paso a mi chica….. ¡Jasper! Deja que te cuente esto…
–Lo siento… –apoyé mis manos sobre el pecho de Jacob mientras le lanzaba una mirada arrepentida –No quería que…
–Shhh –silenció mis palabras apoyando su dedo índice derecho sobre mis labios. –No pasa nada. Lo que sea que sirva para aligerar la relación con tu familia ahora que saben lo nuestro, bienvenido sea. ¿Te diste cuenta que me llamó “sobrino”?
–Es cierto.
–Y si un par de puyas por parte de tus tíos sirve para que no quieran arrancarme la cabeza cuando te bese delante de ellos…
–Pero al final, Emmett y Jasper no serán un problema, siempre le has caído bien a los dos. El problema va a ser ganarte a la tía Rose…
–¿Y quién ha dicho algo de tu tía?
–Jake, por favor… saber que la quiero mucho y que ella me adora. Haz un esfuerzo, ¿sí? Ya sé que a veces mi tía es algo difícil...
–¿Sólo a veces? Vamos, siempre ha sido un engorro, no sé cómo es que Emmett la quiere tanto… –En ese instante, la tía Rose volteó hacia donde mi novio y yo estábamos. Era un hecho que había escuchado nuestra conversación, aún cuando ella estaba hablando con mi abuela. Tenía que reconocerle a la tía que se estaba esforzando por portarse bien, a pesar de que los quileutes distaban de ser sus favoritos. Le dediqué una sonrisa a la tía Rose, que me dedicó a su vez otra.
–Haz un esfuerzo por mi, ¿sí? Trata de no pelear tanto con ella.
–Está bien, pero no prometo nada… Sabes que no puedo negarte nada que quieras, así que si lo que deseas es que mejore mi relación con Rosalie, lo intentaré.
–Gracias.
Me puse de puntillas para besarlo suavemente en los labios en señal de agradecimiento.
–¡Es hora de partir el pastel! –dijo alegremente la tía Alice a la vez que las luces se apagaron.
De la cocina, salieron papá y mamá cargando un enorme pastel blanco con letras rosas en el que se leía “Felicidades, Renesmee” adornado con nueve centellantes velas. Todos empezaron a cantar al unísono el “Happy Birthday”.
Lo pusieron sobre la mesa del comedor, la cual fue rodeada por mi familia y mis amigos.
–Antes de que apagues las velas, tienes que pedir un deseo. –pronunció el abuelo Carlisle, petición a la que los demás hicieron coro.
Respiré profundamente antes de formular el deseo en mi mente
“Papá, por favor, si estás en mi mente, sal de ella… los deseos de cumpleaños nadie los debe conocer”
Miré en dirección de papá, pero en su mirada no vi señal de que hubiera recibido el mensaje. Probablemente había estado retomando la promesa que me había hecho tiempo atrás, la de evitar en la medida de lo posible rondar por mi mente. Sabía que a veces le costaba hacerlo, tal y como había sucedido la mañana de ese día, pero confiaba plenamente en la palabra de él.
Bueno, ¿qué pido?... Ya, ya… Deseo que esta noche sepa lo que realmente Jacob siente por mí
Una vez formulado el deseo, tomé aire y con fuerza apagué una a una las nueve velitas de mi pastel, a la vez que los demás aplaudían y gritaban “bravo”.
Uno a uno empezaron a abrazarme y de pronto, el desastre vino con una fuerza devastadora.
Tal vez fuera la fecha, tal vez fuera la casa, tal vez fuera el estar todos juntos, pero los recuerdos de cada uno estaban bastante movidos esa noche. Lo supe, porque de pronto, un torrente de miles de recuerdos me golpeó con tanta fuerza, que me sentí paralizada.
Mientras mi cuerpo pasaba de brazo en brazo, mi mente era cegada por una lluvia incesante de luces de colores que iban tomando tal velocidad hasta formar una cegadora luz blanca; algo en mi explotó, haciendo que me paralizara primero y que después empezara a temblar de forma descontrolada.
“…el feto es un peligro…”
“…no creas que ya me acostumbré a decirte adiós, al menos no de momento…”
“…el corazón del engendro late y el de su madre no… no es justo”
“…la peor parte es que lo vi todo, vi nuestras vidas, y las quise con desesperación, lo quise todo, Jake. Deseaba quedarme aquí y no moverme. Deseaba amarte y hacerte feliz…
“…habrá que matarlos a todos, pero esa cosa no puede nacer…”
“…será como si nunca hubiera existido…”
“…Te amo… mi Jacob…”
“…vamos a sacarte esa cosa de antes de que pueda hacerte daño…”
“…bésame, Jacob. Bésame y luego regresa…”
“…si muere, el bebé será mío…”
“–Sabes que te quiero
–Lo sé, y tú sabes cuánto me gustaría que eso fuera suficiente…”
“… deberías haber dejado a Bella conmigo…”
“…y de ese modo el león se enamoró de la oveja…”
“…Ahí no llevas un precioso bebé…”
“…Este embarazo no va a salir bien. Haz otro intento… las cosas no cambiarán si él es el padre… no un desconocido…”
“… tal vez Paris sea tan bueno como Romeo…”
“…yo no puedo vivir en un mundo donde tú no existas…”
Uno tras otro de los recuerdos se fueron alojando en mi mente, reproduciéndose uno encima de otro; uno tras otro se iba enterrando como agujas en el cuerpo, uno tras otro me fue sumiendo en una negrura como la de un pantano, de la que no estaba segura poder salir alguna vez. De lo último que fui consciente fue de unas manos que sostuvieron mi estrepitosa caída



–¿Renesmee?
–No estoy seguro de lo que pasa en su mente, Bella… son tantas cosas… –la voz de mi pad… de Edward tenía un dejo de preocupación –Es como una película hecha con retazos de recuerdos, pero recuerdos que no son de ella.
Las voces me llegaban a lo lejos, pero se iban haciendo claras poco a poco
Abrí los ojos y me senté en la blanda superficie del sillón de repente. Aspiré con fuerza el aire, como si fuera un nadador a punto de ahogarse y luchando por un último soplo de aire fresco.
Y de pronto, lo entendí todo. Al fin conocía la verdad…
Miré los rostros que me rodeaban, pero no los podía ver como antes. Todo había cambiado a partir de esa noche, lo que antes era blanco, hoy era de un negro profundo; donde había amor, ahora estaba destruido por el dolor y el engaño. Donde había una familia, sólo quedaban un montón de enemigos.
–¿Nessie? –Bella volvió a pronunciar mientras hacía el gesto de apoyar su pálida y fría mano sobre mis hombros.,
–¡Aléjate de mi! ¡No me toques!
–¿Nessie? –ahora era la voz de Carlisle quien me llamaba
Me sentía como un indefenso animalito acorralada por la manada de sus depredadores. Me sentí como seguramente se habían sentido todos y cada uno de esos animales que cazábamos para saciar nuestra sed de sangre. Como pude, me paré del sillón y empecé a alejarme de ellos dando un ligero paso tras otro hacia atrás. No me sentía capaz de darles la espalda, eran todos unos monstruos, como ellos creían que era yo.
–Renesmee… no es como tú crees. Todo eso que viste, no es la historia completa, no…
–¡¿No me odiaste desde el primer día?! ¡¿No intentaste que ella me abortara?! ¡¿No era un engendro, una cosa monstruosa que no debía nacer?!
Fui escupiendo una tras otra de las palabras.
Miré nuevamente cada uno de esos rostros, todos habían creído que yo no merecía vivir. Estaban dispuestos a acabar conmigo en la primera ocasión. Todos, menos el abuelo Charlie, quien me miraba con los ojos como plato, sin saber nada pero entendiendo todo. Fueran cuales fueran las conjeturas que había ido haciendo a lo largo de los años sobre nosotros, parecían ir tomando una forma más cercana a la verdad. La otra persona, o mejor dicho, el otro ser que había luchado por mi existencia era mi ma… Bella. Bella. Bella… ya no podía pensar en ellos como mi familia, ahora eran un montón de extraños.
–¿Edward, qué está pasando? –la voz de Rosalié sonó bastante ansiosa. Sí, la egoísta Rosalíe que no perdía oportunidad de robarle el protagonismo materno a Bella, la misma Rosalíe que en su egoísmo había pensado en apropiarse de mi si Bella no lograba sobrevivir lo suficiente para ser transformada.
–De alguna manera, varios de nuestros recuerdos han terminado en la mente de Nessie.
Pude sentir las miradas de asombro de todos taladrándome.
–Tengo… no puedo seguir aquí. –Sin importarme en aparentar “normalidad” frente al abuelo Charlie, subí las escaleras y llegué a mi habitación en menos de 10 segundos. Miré mi pálido reflejo en el espejo, y sentí que estaba viendo a una extraña; no era capaz de reconocerme en esa mujer con unos ojos que reflejaban tanto dolor y tanto odio al mismo tiempo. Oh, sí, los odiaba, odiaba el rechazo que vi en sus recuerdos, odiaba la forma en que estaban dispuestos a eliminarme sin darme la menor oportunidad. Odiaba que aquellos que aparentaban aceptar mi existencia, lo hicieran por puros pretextos egoístas. Odiaba haber creído que yo era especial, que su amor por mi me hacía especial. Odiaba ver que mi burbuja de cristal por fin se había roto en mil pedazos.
De forma autómata, me dirigí al clóset y saqué un par de jeans, una camisola de una tela casi transparente, una chamarra de cuero y unas botas altas. Todo en color negro, como mi humor en esos momentos.
Me cambié a toda velocidad, casi rasgando el vestido crema en el proceso. Sentí que ese vestido tan bonito, tan femenino era una representación de la falsedad que había sido construida a mí alrededor. Agarré el trozo de tela, lo hice bola y lo arrojé con toda la fuerza que tenía en un rincón. Agarré mi cabello en una rígida coleta y salí disparada de ahí. Sentía que me asfixiaba, que las paredes de esa habitación, de esa casa se venían encima de mí.
Bajé a toda velocidad las escaleras, dispuesta a salir por la puerta de la casa y no volver.
–Cariño, calma. Todo va a estar bien… –Jacob dio un par de pasos hacia mi, pero mi mirada asesina lo hizo detenerse.
–¡No te acerques! ¡No te atrevas a intentar ponerme un solo dedo encima, porque te juro que no me detendré en matarte, maldito perro!
Percibí el asombro de mis palabras en todos; jamás me habían escuchado expresarme así de nadie, jamás hubieran imaginado que pudiera ser tan hiriente con alguien que supuestamente me quería.
–¡Renesmee! Por muy confundida que estés, no te voy a permitir que le hagas daño a nadie…
–¿Tú y cuántos más, “papá”? –dije con todo el sarcasmo y la ironía que poseía. Era una burla. –No son nadie, nadie para decirme qué hacer o no.
–Somos tus padres, somos tu familia.
–¡Ja! “Familia”, sí… la familia se supone que te ama incondicionalmente, que no te miente, que no te lastima… y eso, no se aplica a ustedes. Ustedes realmente me odiaban, realmente estaban dispuestos a destrozarme sin darme la menor oportunidad. ¿O vas a negar que tú y Carlisle tenían todo preparado para hacerle un aborto a… a ella cuando en cuanto llegaran de Isla Esme? Y tú –señalé con un dedo acusador a Jacob –Tú eres igual o peor que ellos. Tú estabas dispuesto a matarme a sangre fría, y si eso significaba llevarte por delante varios vampiros en el proceso, mejor. Me acusan de ser un monstruo, un engendro, pero tú y Edward son iguales o peores que yo.
–Renesme…
–¿Vas a negar que el día que yo nací, después de que Edward me entregara a los brazos de Rosalie en lo que él trataba de salvar a Bella, tú no estabas listo para matarme? ¿No es cierto que mientras Rosalie estaba sentada en ese sillón, conmigo en brazos, pensabas en la mejor forma atraparme y matarme? Porque para ti no era justo que “el corazón del engendro siguiera latiendo y el de su madre no”.
Los demás voltearon a ver a Jacob, que parecía demasiado avergonzado por mis palabras. No era para menos, estaba descubriendo delante de los demás el negro corazón que poseía.
–Renesmee, hija… no sé cómo te enteraste de esas cosas, pero no es lo que aparenta. Si nos dejas explicarte…
–No quiero escuchar nada de ustedes. Y menos de ti, Bella… confiaba en ti más que nadie en el mundo, y cuando te pregunté si sabías de quién había estado enamorado Jacob, lo negaste… Claro, no podías confesarme que su obsesión romántica eras tú. No podías decirme que lo habías amado y que habías pensado decirle que sí… –esos recuerdos me provocaban tal asco, tal repulsión…
–No es así… de verdad.
–¿Verdad? ¿Alguien sabe lo que es la verdad? Porque aquí nadie, nadie ha sido sincero conmigo. Bueno, no, tengo que reconocer que el único que ha sido sincero conmigo, que me ha amado desde el principio de forma desinteresada y sin motivos ocultos o egoístas es el abuelo Charlie. –El interpelado abrió los ojos como platos, definitivamente, esto era demasiado para él. –
–Eso no es verdad, tu padre y yo te hemos amado siempre.
–No, tú me querías porque yo era una parte de él, no por mi misma. Él empezó a aceptarme porque me escuchó, porque comprobó que yo realmente no quería hacerte daño. ¿Pero qué hubiera pasado si yo no hubiera podido comunicarme? Si no le hubiera demostrado que no me gustaba hacerte daño, que te amaba, ¿me habrían dado una oportunidad siquiera al nacer? No lo creo. Esme y Rosalie me aceptaron por puro egoísmo, porque yo era una forma de llenar el vacío de no poder tener hijos propios. Emmett y Carlisle no intervenían con tal de no llevarles la contraria a ellas… Alice, la pequeña y delicada Alice que también estaba dispuesta a deshacerse del feto que le obstruía su amada obsesión por conocer el futuro. Y sin olvidar a Jasper, que ya había desarrollado toda una táctica de guerra en caso de que este monstruito diera la menor muestra de ser un peligro para todos. Sí, bravo, qué familia tan adorable…. Oh, pero ¡qué grosera soy! Me olvido de la mascota de la familia, el “bueno” de Jacob Black…
–Renesmee… –Edward bufó por lo bajo, en clara advertencia de que estaba por empezar a perder la paciencia.
–Jacob Black, que me odio en cuanto supo de mi existencia porque yo estaba matando a su adorada, amadísima Isabella Swan. Me odiaba por mi naturaleza, me odiaba por ser hija de Edward Cullen y no suya. Me odiaba porque cada milímetro que yo crecía, era un segundo menos de vida de ella… Es asqueroso, ¿sabes?
–¿Qué quieres decir? –el rostro de Jacob se había convertido en una pétrea máscara,
–Sí, o sea, si pensabas en ser mi padre, ¿no es bastante asqueroso querer tener algo conmigo? Es repulsivo y enfermo… Dime, ¿qué fui? ¿El premio de consolación por no poder tener a mi madre? ¿Cada vez que me besabas, pensabas en Bella? ¿Comparabas nuestros besos, nuestras caricias? ¿Quién era mejor? –no me contestó nada. Se limitó a guardar silencio –¡Vamos! No seas tímido, sé honesto por primera vez, ¿te gustaban mis caricias? ¿O fingías todo este tiempo? Aunque debo darte crédito por no querer meterte en mi cama tan pronto… Eso del hombre honorable, del que se preocupaba por hacer las cosas bien, fue un gran acierto ¡Bravo! –aplaudí para darle fuerza a mi sarcasmo –Llevaste a fondo la representación.
–Nunca fue una representación…
–Jacob, quitémonos las máscaras, no tiene caso seguir fingiendo más… ¿Entonces, qué fue todo esto? ¿El premio de consolación? ¿El estar cerca de mí, era el pretexto para poder seguir cerca de Bella sin que Edward tratara de cortarte la cabeza? O era cierto lo que le escuché decir alguna vez a Rosalie, que lo que realmente buscabas era hacerte del dinero de los Cullen. Vaya que supiste jugar bien, apostaste todo al caballo ganador.
–Hija, por favor, para… Nos estamos haciendo mucho daño –el tono de voz de Bella parecía roto de dolor.
–Me alegro.
–No seas injusta con nosotros. Déjanos hablar, déjame acercarme a ti..
–¡No te atrevas! –di un paso hacia atrás levantando mis manos en forma defensiva. No toleraba pensar siquiera en que me tocaran. –No los quiero cerca de mí, no te quiero cerca a ti. Me lastimaste como no tienes una idea, hubiera preferido mil veces saber la verdad por tus labios. –De pronto, un recuerdo bastante brumoso apareció ante mi –¿Pasé la prueba? –me miró desconcertada, pero no contestó palabra alguna –Una vez dijiste que la que quisiera a tú Jacob, jamás sería lo suficientemente buena para él. ¿Es así? ¿No soy lo suficientemente buena para él, según tus estándares de calidad?... Al final, no tengo mucho que agradecerte, salvo que estuvieras tan empecinada en tener al hijo de Edward Cullen.
–Tu madre ha hecho muchos sacrificios por ti. Casi muere por traerte al mundo. –Intervino de pronto Edward, quien se había movido hasta quedar frente a frente conmigo.
–¡Yo jamás se lo pedí!
–Lo hizo por que es tú madre
–¡Tampoco pedí que lo fuera!
Y de pronto, sentí el golpe en mi mejilla. No supe si fue el dolor físico o el shock de que por primera vez en toda mi existencia Edward me haya levantado la mano, pero algo de eso debió provocar mi aturdimiento. Por un reflejo, levanté la mano izquierda hasta posar la palma en mi algo adolorida mejilla.
–¡Edward, no! –la voz de Bella sonó algo estrangulada, pero ni así me digné siquiera a dirigirle una mirada de arrepentimiento por mis palabras. Realmente me sentí muy herida, sentía que el dolor desgarraba mi alma, por eso quería hacerles daño a todos, para que sintieran por lo menos la mitad de lo que estaba sufriendo.
Di un par de paso hacia atrás mirando a mi alrededor. Podía ver en sus perfectos rostros un aturdimiento parecido al mío, acompañados de desconcierto y dolor. Sí, ellos también se sentían dolidos, pero no quería pensar en eso, no podía pensar en eso, tenía que irme de ahí, sentía que me faltaba el aire. Tampoco quería ver a Bella, porque sabía que en sus ojos habría tanto o más dolor que en los míos. En esos momentos lo único que me importaba era lo que yo sentía, si permitía que los sentimientos de los demás se empezaran a filtrar en mi conciencia, no sería capaz de irme. Quería regodearme en mi dolor, en mi sufrimiento, en mi coraje, sola.
Retrocedí aún más, y con toda la rapidez que pude, me dirigí a la puerta. Justo cuando giraba la perilla para salir, un par de voces sonaron a mi espalda, deteniendo mi partida por un momento.
–¡Detente en este instante, jovencita –La voz de Edward tronó implacable.
–Nessie… por favor. –mientras que la de Jacob era más conciliadora.
No me di la vuelta, me limité a decir:
–Adiós… ah, y por si les preocupa, no pienso tirarme de ningún acantilado o ir con los Vulturi a rogarles que me maten –dije con bastante burla. Sí, hasta esos recuerdos había logrado descargar a mi mente. –Si alguien debe amarme sinceramente, debo empezar por mi misma, ¿no?
Estiré la mano para tomar mi bolso de una repisa que estaba junto a la puerta y salí de esa casa dando un portazo. El final perfecto para tan melodramática velada.

34 comentarios:

  1. ohhhhhhhhhhhhhh my god......................!

    Qe tal giro tomó la hiztoriaa...!

    x DiiOz..............!

    cada vez esta maz interesante....!!!

    me la he leido 3 vcz para no perderme ningun detalle...!

    Felicitacionessssssssss! escribzzz genial...!

    espero ansiosa la continuacion....!!!

    ResponderEliminar
  2. uuuuuuuuuuuuuffffffffffff. wuuwwwwwwww. cuanto drama.......
    me encanto, verdaderamente fabuloso!!
    aaa una cosa no puedo leer el cap de charla de chicas... es como si no estuviera el texto...
    La Verdad eres una idola escribiendo me facsino este capitulo....
    Quedo a la espera del siguiente como siempre...
    y de verdad infinitas GRACIAS!!!

    ResponderEliminar
  3. Hola de nuevo, chicas, gracias por sus comentarios tan favorables.

    Aghata_uk, respondiendo a lo de no poder ver el capi de de "Charla entre chicas", verás, desde ayer he notado que Blogspot tiene algunas fallitas, y me di cuenta que a veces unos capítulos salian en blanco. ¿Intentaste ir directamente al capitulo por medio del Indice? De todas formas, voy a checar, para que no se pierdan nada.

    Gracias de nuevo!!
    Su amiga, midnigth_girl

    ResponderEliminar
  4. OMG!!!!!
    woowww!!!!!
    nonono superrrrrrr
    superrr genial
    nooo genial se qeda
    cortooooo!!!!!
    qe capitulo tan masss
    wow! jajajaja
    sin palabras!!
    amigaaa tienes talento eh!!!

    ResponderEliminar
  5. woooo..Q fuerte enserio estoy en estado de shock..! una pregntaa.. en bella no se podian utilizar los dones que tenian q ver cn el interior de bella no? en plan mente.. renesmee si podia descargarse los pensamientos de ella? este capitulo me tiene intrigadisima estoy deseando ver la continuancion =)

    ResponderEliminar
  6. Acuérdate que en "Amanecer" dicen que Nessie tiene el don de atravesar escudos como el de Bella

    ResponderEliminar
  7. estoy en shock,,,,
    de verdad ya quiero leer massss...
    ¿por ke jasper no trankiliso todo?
    o cielos no puedo esperar lo ke sigueee

    Felicidades por tu Blog de vdd escribes muy bien
    esta muy emocionante,,, al 100%

    ResponderEliminar
  8. ufffffffffff kiero maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas :)

    ResponderEliminar
  9. gracias x responder a mi prgntaa se me pasó lo de amanecer. sigue escribiendo xfaame encanta cmo lo haces

    ResponderEliminar
  10. porfabor te lo ruego de rodillas pon el otro lo antes posible estoy que ya no puedo esperar pro es es toy absolutamente fasinada por fabor sige eres estupenda no puedo creer lo buena que eres esto es fantastico

    ResponderEliminar
  11. estoi mas intrigada q nunca cn este capitulo

    ResponderEliminar
  12. NECESITO leer el siguiente

    ResponderEliminar
  13. OLaaa una pregunta.... cuando Nessie comienza a "descargar" los recuerdos de todos.... hay una parte qe dice:
    *Te amo..mi Jacob... ** ese es un recuerdo de Bella...? o de Jacob? xq q iio recuerde ella solo le dice q lo kiere... es solo sana curiosidad... no deseo criticar ni naa x el estilo... me encanta como escribes solo tenia esa pequeña duda... :)

    ResponderEliminar
  14. dios mioooo me he puesto a temblar y todoo!
    ha dado un giro radical, pero apuesto a que esto lo hace mas interesante.
    saludossss

    ResponderEliminar
  15. Respondiendo a la pregunta de Miita... los recuerdos de Nessie los saqué de los libros de la saga... ese que mencionas, lo saqué de "Eclipse" pero en frases sueltas (y el libro que tengo es en inglés. Y el Te amo/te quiero es lo mismo en ese idioma.. ahi se me barrió jijiji)
    Al contrario, las observacioens que me hagan, bienvenidas!! Me sirven para mejorar la historia.
    Y sinceramente, siento la presión de hacer lo que viene con la misma calidad.

    Gracias a tod@s nuevamente por leerme y por sus comentarios. Gracias mil

    ResponderEliminar
  16. WAU...............

    ESTUVO BUENISIMO, SIGUE ASI Y LLEGARAS LEJOS.

    ME DEJO EN SUSPENSO!!!!!!!!!!!!

    SIGUE ESCRIBIENDO, ERES MUY INTENSA

    ;)

    ResponderEliminar
  17. Ahhhh.... ya entendii... esq yo lei el libro en español jijiji... la hiztoria va buenizima sige asi...! i gracias x contztar mi duda midnight_girl...! x)

    ResponderEliminar
  18. Por favor, sigue!!

    Jeje pero sin presiones xDDD

    Escribes de fábula!

    salu2

    ResponderEliminar
  19. me lo e leido 3 veces yaaa jajaja y sigo en shock quiero ver el sigienteee =D bsos desde españaaaa!

    ResponderEliminar
  20. ahhhhhhhhhhhhhhhhh........!

    ya no aguanto... :/ no se cuantaz vcz lo he leiido..... publica el sgte capitulo porfizz..!!!!! nos has dejado con el alma en un hilo... plz plz plz...!

    ResponderEliminar
  21. La espera se me hace eterna, ojala termines pronto y subas el siguiente capitulo... :)

    ResponderEliminar
  22. agggg no creo q pueda aguantar mucho mássssssssssssssssssssssssssssssssss

    ResponderEliminar
  23. estoy desesperada por el siguiente capítulo!!! no te demores porfis!!!

    ResponderEliminar
  24. te parece bonito tenernos con esta ansia? jajaj

    ya en serio, seguro q la espera vale la pena.... nos tienes a mi amiga y a mi loquitas!!!

    besos desd españa

    ResponderEliminar
  25. Me encanta como escribes, me recuerdan mucho a los capítulos obsesivos de Stephanie meyer. Esos que te enganchan tanto que no puedes parar de leer. ME gusta mucho como escribes, y estoy lokita por leer el siguiente capitulo!!! jjajaaj.
    Pero tu escribelo y publicalo cuando kieras, con calma, que las presiones nunca fueron buenas!! Y con lo bien que lo estas haciendo merece la pena esperar

    Mucho animo y muchas gracias por devolvernos a este mundo de vampiros y licantropos.

    Nije

    ResponderEliminar
  26. Sin duda alguna es el mejor d todos los capitulos escritos hasta ahora, nos tienes a todos engachados, jejeje.

    espero que puedas subir pronto el siguiente.

    Besos dsd Andalucia, España.

    ResponderEliminar
  27. SIN PRESIONES,
    PERO POR FAVOR
    ESCRIBE MAS,
    YA NO AGUANTO
    EL SUSPENSO....

    ResponderEliminar
  28. oh cielos que desesperacionnn....
    nos tienes a todas en ascuas

    ResponderEliminar
  29. no es
    presion
    amiga pero ia no
    tengo uñas jajajaja
    ia lo lei como mil
    veces i sigo esperando
    el siguiente capitulo!!!!
    =)


    besitos!!

    ResponderEliminar
  30. WOW WOW WOW!!!!!.... WOWWWW!!! que capitulo!! creo que nunca vivi esta historia como con este capitulo!!! llore, me rei... y los difrute demasiado!!! no puedo esperar a ver que sigue!!!! hagamos la peli de esto? que les parece???

    ResponderEliminar
  31. wooooowww...
    No hjay mas palabras woooww...
    A no me encanto,que niña he...ay
    Y luego cuando les digo que no pensaba tirarse de un acantilado ni pedirles a los vultiris que la mataran...
    Y luego Edward cuando le di la bofetada...
    woooww..
    De veraz he tienes talento... Bravo

    ResponderEliminar
  32. Si pelicula de Esta historia esta genial...
    y mas wooow

    ResponderEliminar
  33. woooow, no lo puedo creer, me enoje mucho cuando le grito todas esas cosas horribles a jacob mas en "perro" eso me saco d quisio yo que los demas le doy un golpe por averle dicho eso.
    por otro punto entiendo el dolor de nessie "ya pasado mi enojo" por todo esto, yo me ubiera enojado igual pero lloraria y no seria capas de irme de la casa por el dolo yo talvez si los uviera escuchado

    ResponderEliminar
  34. que paso con elcapitulo charla entre chicas que no se ve, lo borraron?....

    ResponderEliminar

Dejen sus comentarios!!

Añadir/Share

Bookmark and Share