slideshow

Disclaimer

Nombres y personajes de esta historia son propiedad de Stephanie Meyer (menos los que no salieron en la saga original). Lo único mio es la historia que va uniendo a tan maravillosos personajes.
Esto es un homenaje a una de mis sagas favoritas, sin fines de lucro, por mera distracción.

lunes, 1 de febrero de 2010

CONFRONTACIÓN

No estuve segura de entender las palabras de mi padre. ¿Qué era eso de que los lobos venían por nosotros? ¿Por qué?

–Descubrieron que había pasado los límites del tratado. Me adentré a en sus tierras y vienen por explicaciones… Aunque no creo que se detengan realmente a escucharlas. –Pronunció papá a modo de explicación; supuse que habría “oído” con su don la pregunta en mi cabeza.

–¿Viene Jacob? –preguntó el abuelo.

Papá se limitó a asentir, con la pena bañando sus ojos. Sentí el sabor amargo de la decepción, sin poder creer que los que alguna vez habían sido nuestros amigos, ahora se habían vuelto contra nosotros.

Dolía la traición, pero sobre todo, dolía que la imagen que yo tenía de Jacob Black como un hombre justo y sincero, se había caído del pedestal, volviéndose añicos por completo. La imagen de un Jacob vengativo y lleno de odio no cazaba para nada con la imagen que yo tenía de él, no era el Jake que alguna vez había amado.

Tal vez lo que te da miedo es descubrir que Jacob no es tan perfecto y perder la excusa perfecta para seguir regodeándote en tu propio dolor. Porque entonces ya no podrías seguir castigándote por haberle fallado, por no haberlo podido hacer feliz.

Me sorprendí por el cariz de mi propio pensamiento. ¿Realmente había tomado como excusa mi historia con Jake para justificar mi propio comportamiento?

–Será mejor que vaya a hablar con ellos.

–¡Edward, no! Por favor…

Las palabras de mis padres me sacaron de mis cavilaciones.

–Bella, solo voy a hablar con ellos

–Si han venido aquí, lo último que desean es hablar. Lo sabes tan bien como yo… Por favor, no salgas, o déjame ir contigo.

–No, no. Quédate aquí y cuida a nuestra hija.

La forma en que pronunció las palabras, hizo que se me pusieran los pelos de punta. Su voz tenía tintes de mal presagio.

–Papá…

Como una niña pequeña, me aferré a su brazo con desesperación. Si entre nuestros visitantes se encontraban Quil o Paul, dudaba que se mostraran comprensivos ante la infracción de papá al tratado.

–No salgas, por favor. –Supliqué con fervor.

–Voy a hablar con ellos. –Repitió, tratando de imprimirle calma a sus palabras.

–Voy contigo, hijo – resolvió de pronto el abuelo Carlisle. Sabía que trataría de mediar el asunto con palabras, evitar cualquier cosa que llevara a un enfrentamiento físico. Si bien el abuelo era un buen guerrero, lo cierto es que detestaba la violencia. Creía que todo se podía lograr mediante el diálogo.

–Stan y yo vamos también.

Genial, los cuatro hombres de la familia querían ponerse valientes, mientras con un rápido vistazo, observé cómo los rostros de mi madre, de la abuela y de mi tía prácticamente se descomponían de la preocupación.

–Ustedes quédense aquí, no salgan.

–¡Están locos si piensan que nos quedaremos aquí con los brazos cruzados! –chilló tía Alice ante las palabras de mi padre.

–¡Tienen qué quedarse aquí!

–¡Es una tontería!

–Ni siquiera lo piensen…

Todos empezamos a hablar al mismo tiempo, deseando convencernos los unos a los otros. Sentí el corazón latir desbocadamente, llena de angustia. Conocía muy bien la ferocidad con la que atacaban los lobos, lo sabía de propia mano pues las cicatrices de mi brazo izquierdo eran un recuerdo permanente.

–Lo siento –murmuró Stan a mi lado. Le miré un tanto confusa, sin saber exactamente a qué se refería –Siento que Jacob te haya decepcionado. Sé cuanto duele que aquellos que amas te defrauden.

Busqué en sus ojos o en sus mismas palabras algún destello de regocijo o ironía. Nada. Realmente lo decía con sinceridad, el sabía cómo me sentía en esos momentos.

Me quedé callada, sin saber qué decir. Estaba segura que eso de “sé cuanto duele que aquellos que amas te defrauden” lo decía por mí. Mientras, la sala era un mar de voces incoherentes que de pronto se vio rota por el potente aullido de un lobo. Si algo había aprendido durante el tiempo que viví entre los quileutes, era a identificar el significado de los sonidos de la manda. Y ese aullido era uno de guerra.

Nos miramos unos a otros antes de que papá rompiera el tenso silencio.

–Nuestra visita ha llegado, será mejor que no los hagamos esperar.

No supe quién de nosotras gimió, o si todas lo hicimos al unísono. Pero el murmullo de angustia sonó como un grito desgarrador.

Los hombres emprendieron la marcha, con el rostro sereno pero el cuerpo denotando tensión. Papá posó la mano sobre el picaporte de la puerta y antes de girarlo, volvió el rostro hacia mamá y le dijo:

–En caso de que las cosas se compliquen, llévatela de aquí. Váyanse y ponla a salvo.

Y antes de que pudiéramos replicar algo, los cuatro prácticamente se esfumaron dando un portazo tras de sí.

–¡Esto es una locura! –la primera que pareció reaccionar de la conmoción fue tía Alice –No pienso dejar que Jasper y los demás le hagan frente a un puñado de rabiosas fieras.

Tía Alice salió, sin darnos tiempo de detenerla. Es más, aunque hubiéramos intentado hacerlo, dudo que hubiéramos podido evitar que fuera tras los hombres. Como impulsadas por la osadía de mi tía, las demás seguimos sus pasos; o por lo menos yo intenté seguirlos también, ya que antes que mi madre pusiera un pie fuera, se dio media vuelta para detenerme.

–Tú te quedas.

–Mamá…

–Por favor, nena. Hazlo por tu padre y por mí. Quédate aquí… y si las cosas se ponen difíciles…

–Mamá…

–Sólo vete. Huye sin mirar atrás.

–No pienso dejarlos.

–Prométeme que te irás. Júrame que te pondrás a salvo.

–Ma…

–¡Júramelo!

–Yo… está… está bien. Te lo prometo. –balbuceé torpemente.

Mi madre posó un rápido beso en mi frente y salió afuera para unirse al resto de la familia. Por un instante, me quedé como en shock, mirando la puerta de madera cerrada, sintiendo que el alma y la sangre se me iban a los pies.

Como en piloto automático, empecé a moverme hasta la ventana intentando ver lo que sucedía en el exterior. Rápidamente identifiqué las tres figuras inmensas de los lobos; uno color café chocolate, otro de pelo gris oscuro y el último de color arena. Quil, Paul y Seth, respectivamente.

Una nueva oleada de tristeza se apoderó de mí. ¿Seth iba tras nosotros? Era increíble, pues de todos los quileutes, él era quien tenía una profunda amistad con papá.

Recordé que cuando el abuelo había preguntado si venía Jacob, papá había asentido en señal de afirmación. ¿Se habría equivocado? Porque por más que me esforzaba por localizarlo con la mirada, no lo encontraba.

Sentí una especie de alivio. Después de todo, Jacob no venía tras nosotros… Aunque su ausencia no era precisamente motivo de alegría, pues si la situación se desmadraba, ¿quién controlaría a los lobos? El único capaz de hacerlo era su líder.

Estaban como a unos veinte o 30 metros de distancia, así que por más que quisiera, no podía escuchar nada. Claro, en su forma lupina, los quileutes no emitían más que gruñidos, pero supuse que mi padre sí lo haría. Con su don, terminaría siendo una especie de intermediario entre la familia y la manada.

Pude percibir la tensión reinante entre ambos grupos. La forma en que estaban erguidos, la manera en que se tensaban los músculos de sus espaldas y hombros era una clara muestra de que ambos bandos estaban con la guardia en alto, dispuestos a atacar a la menor provocación. Para mis nervios, mamá se había acercado a mi padre, hasta quedar hombro con hombro y a un par de pasos de Paul. Si éste se dejaba llevar por la cólera, mamá sería la primera presa a la mano para atacar y sin ninguna dificultad de por medio.

Mamá, papá, Stan… toda mi familia la completo allá afuera, mediando la situación, arreglando una de las tantas consecuencia de mis insensatos actos.

Exhalé con desesperación, tronándome los dedos en el proceso. No podía dejar que mi familia, que los demás tuvieran que ir por la vida arreglando todo lo que yo echaba a perder. Ya era hora de que yo misma empezara a lidiar con las consecuencias de mis actos; ya era tiempo de dejar de huir y permitir que los demás cargaran con los desastres. Yo era la que había volteado todo, yo había iniciado la brecha que había terminado por convertirse en un abismo entre quileutes y los Cullen.

Si alguien había huido, traicionado, mentido, esa era yo. Y en lugar de quedarme para enmendar todo, había hecho lo único que sabía hacer a la perfección: huir y pretender que el cataclismo dejado atrás nunca había ocurrido. La salida más fácil, pero también la más cobarde.

Papá estaba afuera, metido en un buen lío a consecuencia de romper el tratado. Y todo por averiguar quién iba tras de mí, por protegerme a toda costa de todo aquel que quisiera hacerme daño, aún cuando me tenía bien merecido cualquier mal que pudiera caer sobre mi.

Era tiempo de crecer y plantarle la cara a las consecuencias de mis actos.

Sólo que le había prometido a mamá que me mantendría al margen. Pero no podía ni pensaba hacerlo; ella me había pedido que le jurara que me mantendría al margen, pero sólo había terminado por pronunciar un “te lo prometo”. Siempre había creído que los juramentos estaban grabados a cal y canto y se tenían que cumplir a raja tabla, mientras que las promesas eran más flexibles y siempre podían romperse por un buen motivo. Bueno, una vez más me apegaría a esa filosofía personal; pasara lo que pasara, no me quedaría al margen. Yo era una Cullen y mi deber era estar con los míos, hacer un frente unido ante cualquier adversidad que se nos presentara encima.

Me armé de valor y caminé con decisión a la puerta, lista para salir a enfrentar lo que fuera que el destino me preparase. El viento helado me dio de lleno en la cara, provocándome un leve escalofrío a causa del brusco cambio de temperatura al pasar del acogedor calor de la cabaña a la ventisca del exterior.

Un tanto torpe, avancé por el piso cubierto de nieve. Las piernas de mis pantalones iban humedeciéndose a cada paso que daba mientras mis pies se hundían entre los montones de nieve. Pero eso era un detalle mínimo, lo importante era llegar hasta el potencial frente de batalla.

–Sí, es verdad, rompí el tratado al internarme en sus tierras. Y sinceramente, no me arrepiento de ello…

Alcancé a escuchar las palabras de mi padre antes de ser interrumpido por el gruñido de Quil. Me detuve apenas un par de pasos detrás de la línea donde estaban parados los miembros de la familia, con papá y mamá tomados de la mano y plantándoles directamente la cara a las tres enormes bestias.

Stan estaba a escasos centímetros delante de mí; supuse que sintió mi presencia, pues ladeo apenas el rostro hacia donde yo estaba y pronunció con un suave susurro:

–Sabía que no te quedarías al margen.

–Nunca –respondí con el mismo tono bajo.

Era una estupidez, pero por un instante me sentí feliz. Al parecer, Stan me había levantado el castigo de la “ley de hielo” que me había impuesto.

–No somos los únicos que han roto el tratado. Los primeros en lanzar el golpe fueron ustedes; así que nosotros no somos los traidores en esta historia.

Las duras palabras de papá llamaron mi atención, haciendo que me concentrara en lo importante. La forma en que mi padre había pronunciado cada una de las palabras, el mensaje tan directo que llevaban en ellas, me puso los pelos de punta. Era una acusación franca.

Los tres lobos gruñeron salvajemente y temí que se lanzaran sobre nosotros. Acusar a un quileute de traición era una afrenta muy grande para ellos.

–Son palabras muy duras, Edward. Y sinceramente, espero que te retractes de ellas.

La voz de Jacob se dejó escuchar fuerte y clara. Pensé que había sido una alucinación mía, puesto que él no estaba ahí... ¿O sí?

Como si se tratara de una respuesta a mi pregunta, los lobos se hicieron a un lado, y detrás de los cuerpos de Quil y Paul emergió la figura de Jacob, enfundado apenas en unos pantalones deshilachados y cortados como si se trataran de un short. Supuse que se habría quedado atrás, transformándose de lobo a humano, poniéndose algo de ropa encima antes de unirse a la reunión, y por eso no había estado desde el principio. Sabía muy bien que los quileutes preferían estar en su forma animal delante de los vampiros, pues como humanos se sentían un tanto vulnerables ante la presencia de sus acérrimos enemigos.

Jacob paseó la dura mirada por nuestros rostros. Cuando posó sus ojos en dirección mía y de Stan, no me pasó por lago la forma en que frunció el ceño, volviendo su rostro mucho más severo.

–Te atreves a llamarnos traidores, cuando tú mismo has reconocido haber roto el tratado –continuó Jake, rompiendo el breve silencio que se había instalado. –Conoces muy bien las clausulas; sabes que esto no se puede quedar así.

–Lo sé, o mejor dicho, lo sabemos muy bien. Pero proteger a mi hija es más importante que cualquier tratado.

–¿De qué hablas? Nadie ha pretendido hacerle daño a Nessie –Quil resopló al escuchar a Jake, recordándonos que él sí estaba más que dispuesto a clavarme las garras nuevamente. –No sin un buen motivo de por medio.

–Es hora de que nos dejemos de andar con juegos, Jacob. Lo sé todo, no tiene caso seguir fingiendo.

–¿De qué hablas?

–De la trampa que han ido tejiendo alrededor de mi hija… Ustedes decidieron entregarnos. Sabían que exponiéndola a ella, los demás caeríamos como moscas a la miel.

–Insisto, no sé de qué demonios hablas. Te recuerdo que eso de leer mentes es algo que tú únicamente dominas.

–Hablo de que ustedes fueron quienes entregaron datos y fotografías a la revista. Ustedes fueron quienes denunciaron a la policía la presencia de Renesmee y de Stanislav en Forks… Y ustedes fueron quienes se llevaron a Charlie.

Cada palabra, cada frase pronunciada de la voz de papá era como un dardo envenenado. Era obvio que el coraje bullía bajo la piel de Edward Cullen, por mucho que se esforzaba en que su rostro se mantuviera como una máscara imperturbable.

–¡¿Cómo pudieron hacer eso?! –chilló mi madre con desilusión. –¿¡Cómo pudiste permitirlo?! ¡Eras mi mejor amigo! No puedo creerlo…. Y Charlie, él es quien menos culpas tiene en todo esto.

Sentí como si la sangre me abandonara por completo. ¿Ellos estaban detrás de todo? Ok, no era que yo fuera precisamente la mejor amiga de la tribu pero jamás creí que su odio llegara a tales niveles. Habían decidido cercarme, como si fuera un animal intentando escapar de una cacería; querían dejarme arrinconada, al punto de que no hubiera forma de huir de los Vulturi.

Y lo peor, es que mi abuelo Charlie había terminado metido en todo este lío, sin deberla ni temerla… A mi podían hacerme lo que quisieran, pues sabía que me había ganado a pulso la animadversión de los quileutes, pero ¿mi abuelo? ¡Por Dios! Él era una víctima inocente.

Entonces Leah lo secuestró aquella noche”, pensé al empezar a encajar las piezas. El mensaje de tío Emmett decía que la desaparición del abuelo apestaba a lobo, pero ¿cómo lo sabía él?

Las fotos… la policía… Afton y Athenedora”. Abrí la boca horrorizada.

El rumbo de mis pensamientos me hacía temblar de miedo. Pero no podía detenerlo, porque la conclusión era más que evidente: Los quileutes le había entregado a Charlie a los Vulturis.

–No es una buena idea.

Stanislav me aprisionó con sus fuertes brazos alrededor de mí. Prácticamente sin darme cuenta, había empezado a abalanzarme sobre Jacob y los lobos, cegada por la furia, con toda la intención de darle un buen golpe. Probablemente no le haría ningún daño, pero por lo menos a mi me serviría para descargar el coraje.

–Quieta… tranquila. –Volvió a susurrar Stan nuevamente, al ver como me retorcía entre sus brazos para soltarme y cumplir con mi cometido.

–Midan sus palabras… porque no toleraremos acusaciones sin fundamento. Será mejor que te expliques porque estoy empezando a perder la paciencia.

–Quien debería empezar a dar explicaciones no somos nosotros –refutó papá mientras Jacob fruncía una vez más el ceño. –Pero si así lo quieres…

»Es verdad que tanto Jasper como yo cruzamos los límites de las tierras quileutes, pero lo hicimos para intentar encajar las piezas de un rompecabezas que no me cuadraba en lo absoluto.

»Después del episodio con la policía, esa misma noche, fui a Forks intentando averiguar cómo habían dado con mi hija y con Stan. Y también, para asegurarme del estado de salud de la oficial.

»Sondeé entre las mentes de los que estaban ahí, y así fue como supe que una llamada anónima había dado aviso del lugar donde podían encontrar a mi hija. No dijeron la ubicación de la cabaña, se limitaron a decir que podían encontrar a los sospechosos cerca de la vieja casa abandonada en el bosque.

–¿Y en eso te basas? Por favor, alguien más pudo haberles visto –expresó un tanto sarcástico Jake –Esa no es ninguna prueba contra…

–Escuché en los pensamientos de Emma Young el remordimiento de haberle dicho a tú hermana, el lugar donde estaban los Cullen. Tu novia se sentía culpable de haberle contado, pues Rachel había sido quien había hecho esa llamada anónima.

»Mientras intentaba estabilizar a la oficial, en su mente no dejaba de culparse de lo sucedido. Creía que ella tenía parte de culpa de que la mujer estuviera gravemente herida.

Papá iba con todo. No solo acusaba a la manada, sino también a la familia de Jacob. No supe quién fue el que gruñó más fuerte, si Paul o Jacob, pero era más que evidente que la acusación directa a la hermana de Jacob no se iba a quedar así.

Paul echó el tenso cuerpo hacia atrás, en clara posición de ataque mientras lanzaba un rugido salvaje en dirección nuestra. Por un instante creí que el animal se abalanzaría sobre nosotros. Creo que todos tomaron posición de ataque, todos menos yo, que prácticamente me había quedado paralizada; ver la ferocidad de la bestia me trasportó años atrás, a la noche en que yo había atacado a Claire y en respuesta a ello, Quil me había envestido con brutalidad. Temblé de miedo y dolor ante el recuerdo.

Jacob estiró un brazo con autoridad, como si con ese ligero gesto pudiera contener al enorme lobo. Ni siquiera se molestó en mirar atrás, como confiando en el poder de su investidura.

–¡Paul, quieto! –ante mi asombro, el lobo se detuvo. Claro, no dejaba de tener el cuerpo crispado, pero se había quedado en su lugar. –¿Cómo te atreves a decir eso? ¡Estamos hablando de mi hermana!

–Por eso mismo decidí entrar a sus tierras. Tenía que estar completamente seguro de lo que escuché en los pensamientos de Emma… me negaba a creer que los Black nos hubieran podido traicionar de esa manera.

»Y así fue como descubrí que no solo Rachel había denunciado a mi hija ante las autoridades, sino que ayudó a Leah a sacar fotos y documentos que Renesmee había dejado en tu casa, y se los habían entregado a los reporteros del tabloide. Por una muy buena suma, por cierto.

Las palabras de papá habían sido como un baldazo de agua helada para Jake, que le miraba con los ojos tan abiertos como plato y una extraña palidez empezaba a cubrir su rostro. ¿Sería posible que no supiera nada? ¡Era imposible! Porque hasta donde yo sabía, cuando los quileutes estaban en su forma lupina, podían leer los pensamientos de los otros. Era un lazo muy fuerte que compartían, haciendo imposible que mantuvieran secretos entre sí.

–Así que disculpa que no crea que tú no sabías nada. –Prosiguió papá –Eres su líder, es imposible que te oculten las cosas.

El silencio se instaló entre nosotros, permitiéndome tomar un momento para estudiar a conciencia los rostros de Jake y los tres lobos. Siendo franca, era evidente la consternación y el asombro en sus caras; incluso pude ver los ojos de Seth el dolor al saber de la participación de Leah en el asunto. Como si pudiera ver dentro de su mente, imaginé que él también ataría cabos y aún cuando se resistiera a negarlo, en el fondo de su ser Seth reconocería que el que Leah y el abuelo Charlie hubieran desaparecido la misma noche y sin dejar rastro alguno no era mera casualidad. La mayor de los Clearwater había secuestrado a mi abuelo.

Paul lanzó un largo aullido mientras Quil movía nerviosamente el cuerpo de un lado para otro. Deseé poder leer las mentes para saber qué era lo que estaba pasando por la cabeza de ellos.

–No sabíamos nada –dijo por fin Jacob. Pronunció las palabras como si fueran arrancadas cada una de ellas con violencia. –No tenía idea de…

–Lo siento, pero no lo creo…

–Bella, jamás te he mentido ni lo haría. Nosotros no sabíamos nada de lo que las mujeres habían hecho.

–¿Edward? –pronunció mi madre, como si esperara que él le confirmara o no si era verdad.

–No lo sé… aún con el pensamiento se puede mentir.

»Jacob, me es muy difícil creer que ustedes estuvieran al margen. De verdad que desearía que la duda de la traición no estuviera enraizada, sobre todo porque hace un par de días habíamos quedado en que el pacto se mantendría intacto, que nos habían dado su palabra de no agresión mientras Renesmee y Stanislav no abandonaran esta porción del bosque y no se cruzaran en sus caminos.

Fruncí el ceño. Sonaba a que los quileutes esperaban que me mantuvieran encadenada, como una especie de perro mal portado y agresivo.

–Y siendo Leah una más de la manada… –continuó papá con un dejo de cansancio y tristeza –Es imposible que ella hubiera podido ocultarles algo así. Ustedes son capaces de conocer hasta el secreto más profundo del resto de la manada.

–Leah ya no es una de nosotros –lo paró en seco Jake. Su voz sonaba un tanto gruesa e incómoda, haciendo evidente el desconcierto que reinaba en ellos.

–No comprendo.

–Leah fue adjurada.

Sentí que la quijada se me caía hasta el piso al escuchar a Jake. La única forma en que un quileute podía ser apartado de la manada, cortando de tajo el lazo con el resto de los lobos, era mediante de Abjuración. Era la expulsión irreversible, el repudio de sus iguales; al abjurado se le prohibía cazar con el resto de la manada, unirse a ellos en su forma animal. Ya no podía enlazar su mente al resto de los demás, ya no era posible escucharlos o comunicarse con ellos. En síntesis, se volvía un lobo solitario.

Pero ese castigo era algo extremo, rara vez se había aplicado, según me había contado una vez Jacob. Sólo en casos de alta traición o de que un lobo matara de forma premeditada a uno de sus hermanos, era cuando entraba en vigor esta ley quileute.

–¿Por qué? –pregunté. Todos volvieron sus miradas hacia mí, y aunque estuve a punto de amedrentarme, me aclaré la garganta y volví a preguntar –¿Por qué fue adjurada Leah? ¿Qué hizo para que fuera expulsada de la manada?

Por un momento, creí que Jacob ignoraría mis palabras, sobre todo por la ácida mueca que había en su rostro al ver que Stanislav todavía tenía sus brazos envolviéndome con fuerza. Pero dio un largo suspiro y con voz carrasposa contestó:

–Leah pidió su abjuración. Ella creía que era la única forma en que podía ser feliz… Odiaba convertirse en lobo, odiaba la amargura que había rodeado su vida desde la primera vez que se transformó.

»Quise razonar con ella, convencerla que era una locura pero… Leah ha sufrido demasiado, perdido tantas cosas a causa de lo que es. Y todo fue para peor con la muerte de Sam, fue como si hubiera muerto el último vestigio de su alma.

»Me suplicó que la liberara del martirio. Quería ver si una vez que dejara de transformarse, libre de todo compromiso hacia la manada, su cuerpo volvería a ser el de una mujer normal. No perdía la esperanza de que hubiera forma de ser una mujer completa, poder ser madre alguna vez.

Sentí el corazón acongojado. Podía entender perfectamente a Leah, pues cuando me dijeron que era casi imposible que yo pudiera volver a embarazarme, sentí que una parte de mi había muerto. Ya no era una mujer completa, yo estaba muerta por dentro. A mí me dijeron que sólo un milagro podría hacer que pudiera tener un bebé, apenas había un 5% de probabilidades que eso sucediera… Leah sabía que su condición de cambia-forma era lo que impedía que pudiera tener bebés. Así que ella se aferraba como pudiera a la última esperanza de que eso fuera posible. Si yo hubiera estado en su lugar, hubiera hecho lo mismo.

–¿Hace cuanto que fue eso?

–Un par de meses después de que te marcharas de La Push. Yo sabía lo mal que te lo había hecho pasar mientras estuviste conmigo y, bueno, ella y yo tuvimos muchos roces a causa de ello. La culpé de tu marcha, le dije cosas bastantes duras y…. En fin, al final terminó pidiéndome la abjuración.

»Me lo suplicó de rodillas, y entendí que simplemente ya no podía más. Finalmente, acepté hacerlo, esperando que ella encontrara la paz que necesitaba.

»Leah podía seguir transformándose en lobo, pero eso ahora sólo dependía de ella. Ya no se veía obligada a entrar en fase al llamado de su líder, ya no tenía que obedecer los mandatos de la manada. Así que sin vampiros alrededor ni obligada a obedecerme, ella podía retomar su ritmo humano, permitir que el tiempo hiciera efecto en su cuerpo.

Imaginé que aún cuando Jake lo decía así, de forma tan concisa, el episodio debió ser bastante intenso.

–Así que ella era libre de hacer y deshacer –masculló tío Jasper en tono bajo.

Entendí a la perfección: con el lazo mental roto, la manada no estaba al tanto de los actos de Leah, no a menos que ella misma se los dijera.

–Lo siento, pero tengo mis reservas… Se me hace bastante complicado que Leah y tu hermana maniobraran a espalda de ustedes y con toda libertad.

–Yo no tengo por qué recelar de mi gente, Edward. No voy por ahí, esperando un tanto paranoico a que mis amigos y mi familia me traicionen.

Me sentí como en punto muerto. Yo no dudaba de lo que mi padre había descubierto, y Jacob estaba convencido de que su gente jamás sería capaz de traicionar el espíritu del tratado. Ninguna de las dos partes iba a ceder en su posición.

–Si a esas nos vamos, ¿quién me dice a mí que eso de que Leah y Rachel están detrás de lo de la revista y el pitazo a la policía, no es más que un invento para justificar su incursión a nuestras tierras? Porque si tengo que escoger a quién creerle, mi gente siempre será mi primer opción. Nunca me han dado muestras de traición.

Sí, los quileutes nunca le habían traicionado, mientras que yo, parte de la raza vampírica, le había pagado mal. Mensaje entendido y claro.

–Bueno, yo estoy seguro de lo que descubrí en La Push. Y no sólo porque lo haya leído en la mente de tu hermana o en la de tu padre –así que Billy había estado al tanto de todo. De verdad que los Black me querían lo más lejos posible de Jacob y de La Push –Sino también porque anoche escuché a ella confesárselo tanto a Emma como a Sue. Si no me crees, pregúntaselo a tu mujer, Jacob.

Era un tanto extraño, si es que se podía utilizar esa palabra, escuchar a mi padre hablar de Emma Young como la mujer de Jacob. Era extraño, incómodo y… no sé, pero era una sensación rara, cuando yo había ocupado antes ese lugar.

El silencio se hizo presente una vez más, cortado apenas por el ulular del viento. Los dos bandos nos mirábamos fijamente, estudiándonos a conciencia, mientras nos preguntábamos qué seguía a continuación. Mi padre había acusado a los quileutes de traición, de no respetar el tratado, mientras ellos sostenían no saber nada del asunto y creer que todo eran excusas de parte de mi padre para justificar su presencia en tierras quileutes.

–¿Y qué va a ser ahora, Jacob? –tronó al fin mi padre.

Yo también me pregunté lo mismo, ¿qué iba a pasar a continuación? ¿Los quileutes ignorarían lo que había descubierto papá, y seguirían adelante con su propósito de cumplir con aquello de lo que nos sucedería si uno de los Cullen rompía el tratado?

–La decisión queda está en tus manos –prosiguió mi padre –Pero te aseguro una cosa: jamás tuvimos intención de que llegáramos a este punto. Les considerábamos nuestros aliados, inclusive nuestros amigos… Seth, tú siempre fuiste un gran amigo para mí, aún te considero como tal. Pero entiendo que tu lealtad siempre será primero para con tu gente.

–Jacob, creo que aún podemos solucionar las cosas sin llegar a la violencia –pronunció conciliador el abuelo Carlisle. Fiel a su filosofía, él trataría de solucionar las cosas por medio de las palabras. La violencia física y la brutalidad de los vampiros siempre serían la última opción a elegir para él. –Ephraim fue un hombre justo y razonable. Y tú siempre has dado muestras de haber heredado esas características de tu linaje.

–Vamos a dejar las cosas de este tamaño –Quil bufó al escuchar las palabras de Jacob y sin quitarme los ojos de encima. Era indudable que lamentaba perder la oportunidad de clavarme las garras.

Ok, ok, aceptaba que había atacado a Claire, que estuve a nada de matarla, pero me sorprendía el enorme odio que Quil me profesaba. Esperaba que con el tiempo hubiera aminorado hasta convertirse en un frío desprecio. Realmente me sorprendía la intensidad del aborrecimiento que me tenía.

–Y no es porque crea tus acusaciones Edward, o porque les tema o porque mi juicio se nuble a causa de la historia que tenemos en común. –No supe si eso lo dijo por nosotros o para los lobos que le custodiaban –Aún cuando mi lealtad está con mi gente, les voy a dar el beneficio de la duda a los Cullen. Investigaré por mi propia cuenta y si compruebo que me han estado mintiendo, entonces… entonces ni siquiera tú, Bella, podrán evitar que las cláusulas del tratado se cumplan.

–Jake… –pronuncié tímida, con un hilo de voz apenas. Todos los rostros se volvieron hacia mí, expectantes –Yo… sólo no le hagan daño al abuelo Charlie. Si ustedes lo tienen, por favor déjenlo libre.

–¿De verdad crees que nosotros tenemos algo qué ver con la desaparición de Charlie? –pronunció incrédulo Jake. –Creí que tú serías quien mejor me conocería de todos.

Le había ofendido con mis palabras. Lo noté claramente en su rictus incómodo.

–Te conocía, pero ya no estoy segura de quién eres ahora. Ha pasado mucho tiempo y demasiadas cosas entre nosotros como para pretender que seguimos siendo lo que alguna vez fuimos en le pasado.

–¿Y puedes culparme de cambiar? La única persona que pensé que jamás podría hacerme daño estuvo a nada de acabar conmigo. No podía seguir siendo como era a menos que quisiera continuar siendo vulnerable a ti.

–Lo siento, de verdad lo siento tanto Jacob… Sé que te lastimé de tantas maneras y a tantos niveles que no puedo esperar que alguna vez puedas perdonarme. Pero esa deuda es mía, nadie de mi familia debe pagar por mis errores y mucho menos mi abuelo Charlie.

–Nosotros no tenemos a Charlie y mucho menos tenemos qué ver con su desaparición. Créanme o no, es cosa suya. Pero les recuerdo que esa noche no sólo desapareció Charlie, sino también una de las nuestras.

–Recibimos un mensaje de Emmett –agregó tía Alice –En el nos avisa que en el secuestro de Charlie, los lobos y los Vulturis están inmiscuidos. Nos alerta de su traición.

–¡Infamia! Además, ¿qué sabe Emmett de todo esto? Se largó hace demasiado tiempo como para que le importe lo que sucede en Forks.

–Emmett sigue siendo un Cullen. –Tía Alice no se amedrentaba ante nada, así que se plantaba con decisión ante Jacob –Y así como tú crees en tu gente, así yo creo en mi hermano. Emmett jamás nos mentiría en algo como esto.

–Para ser tan pequeña, tienes una boca demasiado grande.

–Y para ser tan grande, tú… mffmf –tío Jasper le tapó la boca a tiempo. Sumarle insultos verbales a la de por si tensa situación no iba a ayudar para nada.

–Ya basta, por favor –la frágil figura de mi abuela se paró entre mi tía y Jake, intentando aplacar los ánimos. Sabía que era una estupidez, pues mi abuela tenía de frágil lo que yo de astronauta. Pero mi abuela poseía esa aura de maternal fragilidad que era imposible no verla como un ser delicado –Jake, Alice… por favor, ya no más. Sería mejor tomarnos un respiro antes de que la situación se salga de control.

–Esme, romper el tratado no es cualquier cosa. Lo sabes muy bien.

–Lo sé Jake, pero… hemos sido amigos durante mucho tiempo. Me duele ver cómo nos encontramos en esta situación, unos contra otros, dispuestos a atacarnos a la menor provocación.

–Bueno, sería más fácil si dejaran de inventar excusas y acusaciones contra mi gente.

–Si realmente investigas lo que te hemos dicho, descubrirás que no hemos inventado nada de esto. –Agregó mi padre –Y si realmente no tienen nada que ver con la desaparición de Charlie, entonces tendremos que trabajar juntos para recuperarle a él y a Leah.

–Investigaré, dalo por hecho. No importa lo que haya dicho Emmett, nosotros no atacamos a traición, siempre lo hacemos de frente.

»En fin, será mejor que nos marchemos. Por el momento no tenemos nada qué hacer aquí.

Jake nos dirigió una larga mirada antes de dar la media vuelta y emprender el camino de regreso a la reserva. Los animales lo siguieron, no sin dejar de voltear constantemente en nuestra dirección, como esperando comprobar que no les fuéramos a atacar por la espalda. Apenas había avanzado un par de metros cuando Jacob se detuvo y sin mirarnos siquiera, se limitó a decir con voz fuerte y clara:

–El tratado queda vigente mientras compruebo si me han mentido o no… ¡Ah!, y sigue la misma condición: mantengan a la sabandija europea y a Renesmee alejados de mi gente.

Y así, sin más, reanudó la marcha mientras nosotros nos quedábamos ahí parados, observando a las cuatro figuras perderse entre el bosque y la nieve. Temblé involuntariamente, no tanto de frío, sino de la tristeza al darme cuenta del rencor que me guardaba Jake.



–¡Ooooch!

–Deberías conseguirte un saco de arena. Golpear un árbol no es buena idea, mucho menos cuando estás tan fuera de práctica.

La repentina aparición de Stan me sacó un buen susto, olvidándome por un instante de mis adoloridos nudillos de la mano derecha.

Habían pasado un par de horas desde el encuentro con los quileutes, pero aún me sentía tensa. Para mi escasa buena fortuna, había parado de nevar aunque el cielo seguía teñido de gris, así que decidí aprovechar y dar una pequeña vuelta hasta la orilla del río. Había desconocido la regla que habían impuesto los quileutes sobre que Stan y yo no podíamos andar vagando por ahí libremente, así que para evitar cualquier mal entendido, había decidido que lo más lejos que me alejaría de la cabaña, sería hasta ese lugar.

Aunque el paseo no me había servido de mucho, a decir verdad, así que decidí ejercitarme un poco más fuerte. Decidí retomar las prácticas de combate que Stan había dejado suspendidas a raíz de la “ley de hielo”. Y si bien horas antes parecía haberme levantado el castigo, después de que los quileutes se fueran, había regresado al mismo hermetismo.

–Enséñame la mano.

–No tengo nada, es una tontería

–Eso lo decido yo… –sin mucha consideración, tomó mi mano y la acercó a su rostro. –Te sacaste sangre, habrá que curarte con alcohol para que son se infecte.

–No, gracias. Eso arde horrible.

–Tienes que cortar el flujo de sangre.

–O podrías beber de mi herida y así se detiene. –dije con una sonrisa divertida.

–No, gracias –imitó mi respuesta con cierto sarcasmo –No quiero que lo uses para volverme a acusar de tratar de manipularte a mi antojo.

–Oh… yo… –balbuceé con torpeza al darme cuenta de lo incorrecta de mi broma. –Lo siento. Lo que dije hace días yo… estoy muy avergonzada. Me porté mal contigo, nunca debí…

–Déjalo así –atajó con sequedad. Pero aún así, mantenía mi mano aprisionada entre las suyas –No tiene caso.

–Sí tiene caso porque me porté como una estúpida malagradecida. Malinterpreté todo y terminé diciendo cosas que en realidad no sentía, estaba demasiado enojada como para pensar con claridad.

–Lo que dijiste, enojada o no, eran palabras sinceras. No lo niegues –agregó al ver como movía frenéticamente mi cabeza de un lado a otro en sentido negativo –No puedes engañarme, porque puedo sentirte… por eso sé que todo lo que dijiste lo pensabas de verdad.

–Stan, de verdad lo siento. Tal vez sí lo pensé en el momento, pero después… –con la mano que tenía libre, acaricié su mejilla antes de agarrarlo por la barbilla para obligarlo a que me mirara a los ojos. –Sé que no tienes ningún motivo oculto para estar aquí y mucho menos para ayudarnos. De hecho, lo más fácil es que te marcharas con tantos problemas que hay entre nosotros y los lobos, y en cambio, sigues aquí al pié del cañón, dispuesto a ayudarnos. Supongo que “gracias” es la palabra correcta, pero se me hace tan pequeña para lo que siento.

Důvodem, proč se mě drží tady je velká láska Vydávám vám, můj sladký anděl

–¿Qué?

–Que… que no tienes nada qué agradecerme.

No estuve muy segura de que eso fuera la traducción correcta de lo que había dicho en checo, pero decidí no presionar. Aún no estaba muy segura de cómo estaba la relación entre nosotros, es más, ni siquiera podía etiquetarla como tal. Era como andar entre un campo de minas, así que más me valía andarme con cuidado.

–Supongo que ese puñetazo al árbol fue porque estás entrenando y no porque el pobre te haya hecho algo.

–Supones bien. La cosa no anda nada bien y lo último que quiero es verme en desventaja y que me tomen como botín de guerra contra mi familia. No pienso permitir que me agarren con la guardia baja.

–Pero usar a la madre naturaleza como sparring no creo que sea la mejor opción.

–¿No? ¿Qué propones, entonces?

–Que pelees conmigo. Si mal lo recuerdo, querías que volviera a entrenarte.

No pude evitar poner una sonrisa de tonta. Era como si de repente hubiera salido el sol en medio del cielo nublado.

–Y todavía lo quiero.

–Entonces, en marcha. Pero te lo advierto, no tendré compasión contigo.

–Ja, por si no lo recuerdas, cariño, era bastante capaz de patearte el trasero yo solita.

Stan se me quedó viendo fijamente, con un extraño brillo en los ojos.

–¿Qué pasa? –pregunté inquieta después de un buen rato, al ver que él no se movía ni un ápice.

–Nada, creo que me desconecté por un momento… –Reanudó la marcha, adelantándome un par de pasos –En fin, vamos a ver si ya eres capaz de luchar como todo un guerrero, o si sigues peleando como niña.

Sin detenerme a pensarlo siquiera, me agaché rápidamente a tomar algo de nieve del piso y formar dos bolas con ella. Con fuerza, arrojé una hacia él y para mi deleite, le di justo en la nuca.

–¿Pero qué…?

–Eso te mereces por decirme que peleo como niña.

–Lo siento, es la verdad… –dijo, jocoso.

Abrí la boca para jadear indignada antes de sacarle la lengua en gesto infantil. Recordé que aún me quedaba una bola más de nieve en mis manos, y con total ligereza la estrellé en su perfecto rostro.

–Eso es una declaración de guerra… te vas a tener qué atener a las consecuencias.

Con una sonrisa, se abalanzó sobre mí mientras yo intentaba esquivarlo. Como dos chiquillos, empezamos a correr entre la nieve, arrojándonos bolas de ella. Cuando al fin me atrapó, con bastante facilidad por cierto, terminamos rodando por el nevado suelo, humedeciendo nuestras ropas por completo.

Jadeando, terminamos tendidos el uno al lado del otro, con la mirada puesta en el cielo y yo con una sonrisa en los labios.

–Gracias. –Dije al fin, una vez que hube recuperado el aliento.

–¿Por…?

–Por esto… creo que no recuerdo la última vez que me reí.

–Y vaya que te hace falta reír más. Te vez bellísima cuando sonríes…

No supe qué contestar, y para mi bochorno, sentí como el traicionero rubor se apoderaba de mis mejillas. Por suerte, Stan no dijo nada más ni comentó sobre el hecho de que me hubiera puesto tan roja como un tomate.

Nos quedamos tendidos, sumidos en un agradable silencio. En algún momento, él buscó su mano con la mía y la entrelazó suavemente. Era agradable sentir la cercanía de alguien después de tantos años de soledad y tristeza. La sensación de calidez y confort eran como un oasis en mi desértica vida.

–Siento mucho lo de Annie –pronuncié sin más, arrepintiéndome casi al instante de haber dicho las palabras. Me reñí mentalmente por traer a colación un tema triste para él, justo cuando nos sentíamos cómodos el uno al lado del otro.

–Lo sé… y gracias.

–Tía Alice dijo que hace 18 meses fue cuando… tú sabes.

–Sí, mi hija murió hace 18 meses.

–¿Y cómo lo llevas?

–Pues… supongo que debería consolarme el hecho de que Annie ya descansa tranquila. Los últimos años de su vida fueron terribles, no para mí, sino para ella misma. Pero un padre jamás se repone de la pérdida de un hijo, no importa si pasa uno, diez o mil años de por medio.

Podía comprenderle perfectamente. Yo había perdido a mi bebé más tiempo atrás, y aún dolía como si fuera el primer día.

–Pero por lo menos pude tenerla conmigo estos años. Después de una vida separados, es como si el destino hubiera decidido compensarnos.

–¿Dónde estuvieron viviendo?

–En Praga. No sé, se me ocurrió que era lo más indicado. Es el lugar donde vivimos su madre y yo, la ciudad donde nació. Era como cerrar un círculo.

–¿Y dónde…?

–¿Dónde está enterrada? Bueno, me hubiera encantado que descansara al lado de Maia, pero tú sabes cómo fueron las cosas… Jamás pude dar con los restos de ella. En fin, terminé decidiendo cremarle y que parte de sus cenizas descansaran en el viejo panteón de Praga, donde están los restos de mis padres. La otra parte de sus cenizas las deposité donde están sepultados el esposo y el hijo de Annie.

–Te envidio…

–¿Cómo? –pronunció mirándome con el ceño fruncido, como si no estuviera seguro de haber escuchado bien.

–Que te envidio. Porque siempre podrás visitar la tumba de tu hija, siempre tendrás la oportunidad de llevarle sus flores favoritas u orar por ella. Yo no tengo ese privilegio.

–¿Por qué? ¿No te entregaron los restos de tu bebé?

–Sí… Me lo entregaron y… lo sepultamos en una preciosa caja de madera, tallada con motivos quileutes. Isaiah era el primogénito del líder de la tribu, así que fue sepultado de acuerdo a su linaje, en el panteón de la reserva, al lado de la tumba de la madre de Jake.

»Todos los días iba al panteón con un pequeño ramo de flores blancas y amarillas que depositaba sobre la pequeña lápida. Así que, al irme de La Push, y siendo lo que soy, bueno, tengo completamente vedada la entrada al panteón.

»A veces me pregunto si alguien se encargará de llevarle flores, si su tumba está abandonada, si alguien se toma el tiempo de rezar por él… A veces, me sentaba durante horas a platicar con él, creyendo que así no se sentiría solo… –sentí como se deslizaba una fría lágrima por mi mejilla, y me la limpié con rapidez, –Lo siento, no quise terminar llorando como una tonta…

–No tienes por qué disculparte. Supongo que si pudiera llorar, yo también lo estaría haciendo a la par contigo.

Esbocé lo que creí que sería lo más parecido a una sonrisa. No debí haber sacado a colación un tema tan triste y así se lo hice saber a Stan.

–No pasa nada, aunque supongo que mejor cambiamos de tema, ¿no te parece? Basta de recuerdos tristes.

–Está bien. No más recuerdos tristes.

–Será mejor que nos pongamos de pie y regresemos a la cabaña. Estas completamente empapada y te va a dar un buen resfriado si continúas así. Lo último que necesito es que tu padre me acuse de provocarte una pulmonía.

Se puso de pie prácticamente de un salto, y de un tirón, me levantó del suelo.

–¿No te lo está poniendo fácil, verdad?

–¿Quién, Edward?

–No, el abominable hombre de las nieves –respondí intentando recuperar la sensación de alegría de antes –Claro que hablo de papá.

–Bueno, supongo que preferiría enfrentarme mil veces a “Pié Grande” que a tu padre. Pero creo que ya estoy empezando a ganármelo; por lo menos cuando pronuncia mi nombre ya no lo hace como si estuviera diciendo la peor de las maldiciones.

–Lo siento… sólo que papá es un poco… sobreprotector. No es fácil que olvide perteneciste a los Vulturis y que… ya sabes.

–Y que participé en tu rapto. Y créeme que lo entiendo perfectamente; si alguien le hubiera hecho lo mismo a mi Annie, creo que hubiera puesto mil veces peor que tu padre. Así que, no me queda de otra que aguantarme, me lo merezco. –Se encogió de hombros, como para quitarle cierta importancia a sus palabras. –En fin, es mejor que regresemos a la cabaña.

Tenía razón Stan, papá había empezado a tratarlo un poco mejor. No era mucho, pero tratándose del genio de Edward Cullen, ya era un avance. Y no solo por lo de la forma en que ahora pronunciaba el nombre de Stan, sino también porque ya empezaba a dirigirle la palabra directamente, ya no tendía a ignorar su presencia si estaban en la misma habitación.

Aún podía recordar perfectamente la primera vez que estuvieron juntos papá y Stan en una misma habitación; había sido aquella fatídica noche de la batalla contra los Vulturis. Nunca había podido olvidar el resentimiento con el que papá miraba a Stan, la manera en que le hablaba, con desprecio. No podía imaginarme lo horriblemente tensa que debió de haber sido aquella charla que tuvieron los dos solos, cuando yo había partido con mi madre a ver al abuelo Charlie y después, al hospital de Forks.

–Stan, ¿puedo preguntarte algo?

–Claro, lo que sea.

–¿Lo que sea? ¿Seguro?

–Seguro.

–¿Si? Bueno, entonces supongo que no tendrás problema alguno en decirme qué fue de lo que hablaron papá y tú hace años.

–Todo menos eso.

–¿Por qué? Dijiste que podía preguntarte lo que fuera.

–No porque en primera, es algo entre tu padre y yo únicamente. Y en segunda, porque ya ha pasado tanto tiempo de eso que, sinceramente no tiene caso.

–Quiero saberlo. Sé que yo estuve implicada en esa conversación, así que quiero saber qué hablaron esa vez.

–No, lo siento, pero no pienso decirte nada.

–No es necesario que me lo digas, puedo saberlo con solo tocarte.

Nada más terminar de decir las palabras, Stan soltó mi mano como si se tratara de una venenosa serpiente.

–Supongo que tendré que mantenerme alejado de ti y de tu don entonces.

–Estoy jugando. Jamás extraería un recuerdo tuyo sin tu consentimiento; ya puedo dominar mi don, ya no me pongo a “descargar” recuerdos a diestra y siniestra sin control. Pero es en serio eso de que quiero saber qué fue lo que hablaron tú y papá. Sé que él te pidió que te alejaras de mí, pero tengo la sensación de que hay algo más.

–Lo siento, pero fue algo entre él y yo. Fue una plática de caballeros, así que tengo que mantener mi palabra y mi discreción.

»La única forma de que sepas lo que hablamos, es que sea tu padre quien te lo cuente. Mis labios son una tumba con respecto a ese tema.

–Ok, ok, no voy a insistirte al respecto –De repente, se dejó sentir una ráfaga de aire helado, provocándome un temblor que me castañeó hasta los dientes. Supuse que era urgente que me cambiara de ropa, antes de que pescara no sólo un buen resfriado, sino una hipotermia. –Será mejor irnos a casa, me estoy helando.

–¿Qué te parece una carrera hasta la cabaña? Así entras en calor.

–¡Perfecto!

–Y si llegas a lo último, te comerás un enorme plato de coles de espinacas.

Arrugué la cara con desagrado. No había cosa que odiara más que las espinacas y las coles de Bruselas.

–¿Y si llego primero, cuál es mi premio?

–¿Crees que podrás ganarme?

–Claro, y ya sé que es lo que quiero.

–¿Qué?

–Que me acompañes esta noche de cacería. Necesito beber, la garganta empieza a picarme mucho… Y a ti, los ojos se te están poniendo muy oscuros. –Dije tocando brevemente con mi dedo índice la piel debajo de los ojos de Stan, donde unas ojeras empezaban a marcarse.

–Está bien, es un trato. Así que en sus marcas, listos…

No esperé a que terminara de pronunciar la segunda palabra. Salí corriendo como alma que llevaba el diablo. Ok, no es que estuviera bien hacer trampa, pero lo cierto es que dudaba que pudiera ganarle, aún con esa pequeña treta.

Rápidamente Stan me dio alcance y podía apostar que trataba de mantener mi paso, aún cuando me hubiera podido rebasar con facilidad a los pocos segundos. Le sonreí afectuosa.

Stanislav Masaryk era un buen hombre, vampiro o como pudiera decirse. No importaba cómo habían iniciado las cosas, porque lo cierto es que me había demostrado una y otra vez su valía. No sabía exactamente por qué había decidido quedarse al lado de nosotros, pero fuera cual fuera la razón, estaba segura de que no era un motivo maligno u oscuro.

Y por eso mismo, insistiría en saber de qué habían hablado papá y Stan. Tenía la corazonada de que al saberlo, muchas incógnitas empezarían a despejarse. Muy dentro de mí sentía que parte de lo que era mi presente se debía a aquella conversación, y si quería empezar a hacerle frente a mi propia vida, era importante que ya no hubiera más secretos alrededor de mí.

Obviamente Stan no me daría las respuestas que necesitaba, así que tendría que recurrir a la otra parte, a mi padre. Tiempo atrás había querido hablarme acerca de ello, pero yo lo detuve, creyendo que ya no tenía importancia saberlo. Pero las circunstancias habían cambiado, así que era tiempo de saber de una buena vez y por todas la historia completa.

Lo único que tenía que hacer era plantarme ante papá y pedirle que me contara la historia. Claro, sólo esperaba tener el coraje suficiente para hacerlo.

44 comentarios:

  1. Muchas gracias por el nuevo capítulo!
    Increible como siempre!!
    Felicidades por el añito en blogger y recuerdos para todas las que comenzamos casi desde el principio tu historia!
    Bssss

    ResponderEliminar
  2. muyyyyyyyyyyyyy buenoooooooooooo me encanta espero que publiques pronto otro capitulo gracias y muchos besos para ti saludos amiga mid

    ResponderEliminar
  3. Exelente!... una vez mas me quedo con hambre de otro capitulo para la proxima semana! sigue adelante Mid
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Holas chicas
    Quiero hacer una pregunta a MID
    Solo A MID que es la escritora.
    Porque siempre cuando escribes le das una oportunidad a Stand y a Nessi si en la vida real y se que esto es solo novela las personas aunque no quieran estar junto se dan una oportunidad de hablar y poner todo claro
    claudia

    ResponderEliminar
  5. La razón que me mantiene aquí es el gran amor que siento por ti, mi dulce ángel.con la frase esta me mataste hayyyyyyyyyyyyy por que no se entera nessie des to mira que eres mala jajaja.no descubre la parte mas dulcew mas sensible mas bonita mas cariñoso mas amoroso mas atento ect puedo seguir pero me llamarian pesada es una pena que se pioerda esto.
    AÑO A STAN LO AMO Y LO REQUIERO

    ResponderEliminar
  6. exelente el cap!!! me encantoO aii xfa publica el otro rapidiito!! besoss!!! gracias

    ResponderEliminar
  7. Me encanto el capitulo y me gusta mucho Nessi y Stan ojala que se queden juntos
    Saludos

    ResponderEliminar
  8. yo tambien quiero que stan y nessi queden juntos es lo que me mantiene aqui en esta historia y espero que jake quede com emma y lo haga feliz y le de muchos hijos para que asi todos sean felices saludos denuevo besoss MID sigue escribiento espero pronto un nuevo CAPITULO NO AGUANTO TANTA LA ESPERA .......

    ResponderEliminar
  9. Hola Mid, por aqui paso - como siempre - felicitandote; Muy buen capi tanto su inicio como su final estuvieron geniales.

    Dia a dia has perfeccionado tu habilidad de escribir y es ahora cuando realmente se van notando los resultados... =) mis más grandes felicitaciones.

    Veo que has colocado el Boton!! *.* Que linda!! aunque ha quedado gigante y no me dijiste, te enviaré uno identico pero más pequeño para que la imagen se lea completamente!! ¿de Acuerdo?

    Esta semana te lo envio al correo del cual me respondiste Vale?

    Un beso cariño, espero que te este yendo bien en tu nuevo cargo, ese del que hablaste hace unas semanas.

    Sky

    ResponderEliminar
  10. holaa !!!!!
    me encanto el cap
    estuvo super espectacular
    yo pensaba q se iva a formar una pelea entre los lobos y los cullens
    omgg q hermoso stan lo amoo !!
    q chevere cuando estaban en la nieve jugando ii agarrados de la mano

    pff !!! :( TT_TT casi me pongo a llorar con lo de Isaah q feo q nessi no pueda ir a visitarlo a darle unas flores !!

    grax por el cap
    pliss renuva protno
    ia qiero sabr de emmett
    esta super emocionante XD

    bye
    XOXO
    Sigue asi

    ResponderEliminar
  11. Hols Mid!
    excelente cap, no pudo esperar por leer el proximo, solo espero que Jacob no vaya a seguir sufriendo, poeque a pesar de lo que le dijo a Nessie, creo que le costo un chorro decirlo, pero bueno, solo espero que el siguiente cap, sea muy emocionante, aunque no se tengo el presentimiento que nessie se convertira en una vampiro completamente, pero a ver que pasa, ciao

    ResponderEliminar
  12. Hola Mid!!!

    Te felicito por este GRAN capitulo, este genial y stan es lo maximo me encanta porque siempre esta cuando nessi lo necesita a pesar de que ella no se de cuenta y como dice alguien por aqui, stan es demasiado dulce y romantico yo lo amo!!!!

    Espero con ansias el proximo capitulo, una pregunta ya no actualizaras los domingo??? seran los lunes?.

    Saludos desde Venezuela..!!!

    ResponderEliminar
  13. Hola a tod@s!! Feliz inicio de semana

    Sabrina, te respondo rápidamente: publiqué ayer domingo muy tarde puesto que andaba fuera de la ciudad y llegué a casa muy en la tarde. Por esa razón prácticamente viene publicando el día de hoy.

    Pero pretendo que los días de publicación se mantengan en domingo.

    Saludos =)

    ResponderEliminar
  14. No hay duda..
    que el capi esta
    genial..

    Las cosas se estan destapando
    poco a poco..

    Y espero que actualizes
    pronto.. para saber que
    pasa y que sucede con
    la investigación de Jacob..

    Bueno que estes bien..

    Bye..

    -/*-B.y.C-*/-

    ResponderEliminar
  15. waooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo,en este capitulo vivi, todo tipo de emociones, pero tengo que confesar que la parte de stanly y renesme, me emociono mucho dios que bello ese momento y grasioso tambien, ellos tienen una hermosa conexcion y uno quiere mas y mas de ellos saber que tan lejos llegara su relacion oh si la lograran tener, si ella descubrira que es lo que ella quiere de el, oh si alguna ves sabra las bellas palabras que le dice stanly, en su idioma ( checo) no se puede negar que mid, la pego con ellos dos como lo hizo, meyer, con bella y edward entre otro escritores que creean estas parejas que le llegan a uno aunque uno no quiera uno se enamora de ellos tambien. y de su historia

    ResponderEliminar
  16. Alle dijo.....(jajaj yo sola me pongo el Alle dijo,,)Mid! valió muxisimo la pena la dulce espera,estaba toda enredada con las intenciones de jake y de todo el mundo tú sabes..licantropos q se van, licantropos q se quedan;supongo q leah está con los vulturis no? y charlyyyyyyy mi Dios! donde está? claro q está en Italia..y lo van usar para un trueque???? ...si un trueque q los vulturis enredaran y se quedaran con los Cullen de poderes irresistibles..jeje ya ves ya me traes loca..y Edward es como siempre debe de ser un padre y un esposo..un hombre! es perfect!(cucu x Edward siempree)..yo opino q la relación de Jake Nessie ya no se salva en serio q no! muxo dolor muxo resentimiento demasiadas cosas q los separan, la culpa, el miedo ..y sobre todo demasiado tiempoooooo muxo tiempo ya otros amores vinieron, otras cosas se vivieron ,otros lugares,lazos q se vuelven fuertes;de corazón te lo digooooo esa gelatina ya no se cuaja, lo siento chiks q adoran a a ese par ..de igual manera la srita Mid es la q manda y nossotros shhhh shhhh la narración es pro(al menos para mí) me hace pensar q leeo a una escritora en plenitud, o quizás lea a una Mid q se ha enriquecido en éste año...felicidades a ti y felicidades a todas las q nos hemos deleitado con tu talento bye bye saludos con cariño siempre

    ResponderEliminar
  17. oh, santo yo creo que esa vampira es la esposa de stan, y viene por el alomejor el no sabia que ella, fue convertida eso cambia las cosas y el status de stan, y aunque es cierto que la perejita de nessi y stan, es atrapadora no creo que su final sea estar juntos mas creo que todo va a cambiar pronto a favor de nessi y jake eso se ve alegua si ustedes usaran la logica de los cap,que coloca mid,ella coloca algo siempre dejando claro que nessi al que ama es a jake, vijennse y veran en este dejo un comet, que hace nessi, y es cuando edward, le dice a jake lo de suuuuuuuuu mujer, nessi dice sentirce rara y incomoda y siente que ese es su lugar, y otra cosa stan, siguo serio con ella luego por algo debe aver sido que luego cambio, y veran stan, no sera tan divino como se ve una persona que estuvo en la oscuridad regresa a ella por cualquier cosa y stan, ami no me convenze del todo

    ResponderEliminar
  18. wow hay amoo a stan verdaderaament
    es increible hay y lo q le dice en chekoo hay muero es tan dulce aunq paresca lo contrarioooooooo
    wow q capitulo las lagrimas no me paran jaja aparte
    todo es tan perfecto en tu fic
    esto es mas q increible
    te eh seguido desd q empezaste con el fic y desde un principio
    me a enkantada asi q solo resta felicitarte x el añito del blog y habra muchos mas jaja
    un besoteee nena mucha suerte en todooooooo y siguele con otros caps y no tardes q me traes muerta en vidaa jaja cada q veoo q no hay cap nuevo jajajaja
    se te kieree jaja
    byeee
    fabilacullen

    ResponderEliminar
  19. DIOS!!
    AMO como va la historia, ok?
    al fin se rompio "La ley del hielo", Nessie tiene que quedarc con Stan, por mucho que sea lo de la impronta, ya ah pasado muchas cosas con los cullen y la manada, y dudo que se sanen todas las heridas que hay entre jake y nessie!, aparte ya de por si jake tiene como una vida con la dooctora, y Stan quiere estar con nessie es mejor las cosas sigan asi.
    Leah debe de estar con los antisociales de los Vulturis, ojala que no le hagan nadiita a charlie :'(, el no tiene la culpa... y de pana nessie que deje de ser tan cabezona igualita a la mama, asi se busca toda classe de problemas :S
    I lovU Mid!

    XOXO
    GabiiO!
    ufff:$ me dejas impaciente por el otro capitulo! graxx! (K)

    ResponderEliminar
  20. HOOO!! algo importante, como se llama la cancion que pusistes? :$

    XOXO
    GabiiO!

    ResponderEliminar
  21. lo siento mucho espero no molestar a nadie.pero nessi me saca se hace la estupida o que, ella mejor que nadie conoce a jake y ella fue su esposa. entonces como es posible que carajo,, hace dudando de el, ella y por supusto los cullen, saben lo INTEGRO, Y FIEL QUE ES. y otra estupies de ella eso de que ella no sabe si en la tumba de su bebe, alguien le ponga flores. eso si que es una grande brutalidad de ella, por supusto que debe estar muy linda y cuidada llena de flores, por favor quien es su padre hello,jacob y es una excusa de ella eso de no poderlo visitar porque, ella se lo pide a jake, y con todo el amor del mundo la lleva y la protege y por ultimo ella esta confiando en la savandija de vampiro y se va dar una sorpresa estoy deacuerdo con el cometario, el vampiro fue un asco y sera un asco y ya vere a nessi coriendo donde jake, como siempre porque ella lo sabe y lo siente el camino corecto es jake y a el destino no se le pueden enfrendar y llevar la contraria yo solo espero el momento............

    ResponderEliminar
  22. Muy buen capituloooo ! *.* creo qe me enamore de luna oscura...
    Sigue asi! cada vez emociona mas esta historia y nunca adivino que va a pasar luego... siempre me sorprendes!
    Voy a esperar con ansias el proxima capitulo y felicitaciones por la creacion de Stan es ... sin palabras...
    Bueno me voy yendo
    Besos Mid :)

    ResponderEliminar
  23. grasias; mid excelente capitulo me quede con muchos tipos de emociones. concuerdo con muchas la fuerza de esta pareja es alucinante, muy tierna y al mismo tiempo llena de una fuerza,capaz de luchar contra todo en fin es algo inesplicable, quizas, hasta para la misma mid, pienso yo que pudiera ser, por el hecho de que ella deja que su mente y imaginacion dejan que ella plasme lo que le sale en ese momento.ella seria como la fotocopiadora de lo que su imaginacion le dicta. y eso es fabuloso porque de personas asi salen las mas grande y bella historia de amor que llegan a ser betseller, y personajes que todoa amamos y nos gustaria ser oh tener y para ejemplo con un solo boton basta. asi que espero con asias los proximos capitulos, otra cosa todavia no entiendo porque stan, tiene que ser todo lo negativo oh el verdugo de renesme, ni modo verdad. grasias mid un abrazo y buena semana.

    ResponderEliminar
  24. Lindo, lindo...
    Me encanta la que Jake siga pues apreciando a Bella. Y estoy casi segur que cuando dijo "Ni siquiera tú, Bella, podrás evitar que las cláusulas del tratado se cumplan." (Jake) Iba a decir Reneesme.

    Jake Black Y Reneesme Cullen ;).
    Nos leemos. Ciao.

    ResponderEliminar
  25. mid te juro que siempres logras emocionarme,, haces mis domingos los días más esperados :) gracias por todo :)
    vales mil
    continua sorprendiendonos

    xoxo
    sol
    saludos desde Perú

    ResponderEliminar
  26. SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII Dios en serio cada cosa que escribes es más genial que la anterior... me desespero cada vez que tardas en actualizar.... la historia cada vez está mejor... y al fin el mundo de Nessi toma su rumbo.. XD

    ResponderEliminar
  27. para contestarle a la chicha o chico que hizo el comet, de que porque todo lo malo tiene que vernir del lado de el vampirito, pues te digo que debe ser porque es el........ el que se mete donde no debe o no le coresponde y pues lo mas importante su alma es negra y llena de maldas lo que pasa es que la esconde pero deja que vea que perdio y que nessi jamas lo amara y que no sera capaz de ir encontra de su real destino, ya veremos si el vampirito es tan extraordinario, y ademas al que se le debe fidelidad es a jacob, es el protagonista de esta historia y de la real. y !!!! quien es stanly,!!!!!! se las dejo de tarea, jajajajajajaja

    ResponderEliminar
  28. OMG, creo que no puedo esperar hasta el poximo cap, estoy contando cada dia para que puedas publicar el siguiente.
    saludes. y estoy de acuerdo con los que dicen que eres una gran escritora, sigue asi.

    ResponderEliminar
  29. hola no veo la hora d k eskribaz maz m guzta la hiztoria aunk amo a jacob y sufro por el jajaja m guztaria k ze enamorara de emma y k haya algo como una segunda imprimacion y que esa sea amma y k zea feliz kon ella

    ResponderEliminar
  30. La razón que me mantiene aquí es el gran amor que siento por ti, mi dulce ángel
    ......................
    ZiientO que mi cOrazón va a moriir
    Stan ayuda a Nessie, por que la ama
    Jake aleja a Nessie, por que la ama

    Oii nO se que deciir de hecho pnse en nO dejar review, pero va contra mii priinciipiiO a esta hermOsa hiistoriia.
    Pero Oii realmente me eclipse en la historiia
    Ningun fiic, me habiia hecho estar en mediiO de mi Team. Este lo hizo

    EsperO con ansiias el siguiente capitulo.
    Abrazos enormes y Dios te siga dando ese don de escribir miD

    ResponderEliminar
  31. hay, pues claro que jake, ama a nessi y ella a el. el no la aleja es ella con su estupideses. el siempre a estado ahi para ella como estubo para bella yo no me preocupo por el tal stanly siempre he dicho que el es ave de mal aguero, y ya se las tentra que ver con jake,eso espero y si me gustaria que nessi hablara con emma, asi volvera a sentir lo que sintio la otra ves cuando la loba le estaba coqueteando a su jake, y ella lo recupero creo que seria muy bueno y asi se podran ir estos dos intruzoz ellos son lo que han separado a nessi y jake eliminalos ya y si tanto les gusta pues que mid, los una como pareja rara pero pareja pero parece que mid,le traee por ahi novia al vampirito oh sera su exposa me refiero a la de abajo la vampira rara, bueno de todos modos voto por que si nessi se enfrente a emma y porque no el vampi, con jake a ver de donde sale mas fuego.

    ResponderEliminar
  32. en eso estoy completamente de acuerdo, no puedo esperar para que nessie se encuentre con emma otra vez, que pasara, y si creo que esa es ela esposa de ese tal STAN, la verdad no se que es lo que le miran de maravilloso, si su naturaleza es ser malo, y apuesto que al ver a su esposa convertida en vampiro, no dudo que vaya corriendo a los brazos de ella nuevamente, porque el mismo afecto y amor incondicional que le tuvo a su hija se lo tiene que tener a su esposa, ademas olvidemonos un ratito de la impronta, es verdad que a jake y a nessie les duele estar separados, a ella por el hecho que sabe que era su mujer y a el porque de verdad la ama. pero al mismo tiempo me intriga saber que es lo que edward le tiene que decir a nessie, cual habra sido esa conversacion con stan. bueno el caso es que adoro a jake y a nessie, y si se desvia de la historia original, pues no lo se, es dificil describirlo, admiro como MID tiene la capacidad, de hacer todo esto, de perfeccionar las historias de stephanie meyer, animo MID

    ResponderEliminar
  33. ola!!
    zuper gnial el cap !!
    zorry m perdi.. a kien ze
    refieren cuando hablan de la
    ezpoza de stan??

    danny..!!*

    ResponderEliminar
  34. HEY A LA VAMPIRA QUE POSTEO MID, CREEMOS QUE ES LA ESPOSA DE EL STAN, OH UNA DE SUS MUJERES, QUE POR CIERTO SE ME PARECE UN POCO A ALICE, NO CREEN Y ES DESESPERANTE VER COMO NESSI SIGUE TAN ENREDA Y NO SE DEFINE PORQUE ES REALMENTE LO QUE ELLA QUIERE Y QUE LA HACE FELIZ Y COMPLETA CREO QUE SIGUE SIENDO EGOISTA Y LOS QUIERE TENER A LOS DOS. Y PUES SI ESTOY DEACUERDO QUE ELLA NO EBIO DESCONFIAR DE JACOB ELLA SABE COMO ES EL YO DESCONFIARIA MAS DE STANLY QUE DE JACOB.

    ResponderEliminar
  35. Mid!! Dijiste capis los Domingos!! Es Lunes :(

    "No sabía exactamente por qué había decidido quedarse al lado de nosotros, pero fuera cual fuera la razón, estaba segura de que NO era un motivo maligno u oscuro" Cito esto del capítulo de Mid para todas esas que piensan que Stan tiene un lado oscuro, no es así! ¬¬

    ResponderEliminar
  36. creo mi calendario esta mal .... hoy es lunes no????
    talves el cambio de horario :(

    saludos
    en espera :):):)

    ResponderEliminar
  37. omg!! wow!! me encanto tu blog la historia como esta narrado me fascina lo descubri hace como un mes y me la lei completa y por problemas de tiempo no lo pude terminar antes mpero me encanto mid eres un genio

    ResponderEliminar
  38. EYYYY AYUDAA EN QUE PARTE SALE LO D ELA VAMPIRA RARA KREO K ME LO PERDII ??

    ResponderEliminar
  39. vdd! tampoko se de dnd nombran a la vampira:(
    hey mind! que paso? me tienes anciosa
    hoy es lunes, bueno si para que este bueno el cap tenemoos que esperar ta bn! pero acuerdate :S


    XOXO
    GabiiO

    ResponderEliminar
  40. HOLA ME LLAMO NABIL, ME ENCANTA TU BLOG, LA HISTORIA ESTA GENIAL, VIERAS HE LEIDO VARIOS BLOG CON HISTORIAS MUY DISTINTAS Y DEJAME DECIRTE QUE LA TUYA ME ENCANTO, ES SUPER ORIGINAL, Y ESCRIBES MUY BIEN, PERO PORFA NO NOS DEJES ESPERANDO MUCHO, SUBE LOS CAPI MAS RAPIDO O X LO MENOS FIJO TODOS LOS DOMINGOS. POR CIERTO SOY TEAM STAN Y SI CREO QUE LA ESPOSA DE ESTAN ESTA VIVA, PERO EL AL FINAL SE VA A DAR CUENTA QUE LA QUIERE ES A NESSI, Y QUE JACOB SE QUEDA CON SU DOCTORCITA. SIGUE ADELANTE, SALUDOS DESDE COSTA RICA!!!

    ResponderEliminar
  41. Chic@s, hola!!! Discúlpenme, el tiempo me volvió a "comer" y no logré terminar el capítulo a tiempo. Por eso no publiqué ayer....

    Y aclaro de una vez para que no haya confusiones: Maia, la esposa de Stan está muerta. No es vampira, ni nada por el estilo. En "Claro de Luna" se contó la historia de la familia de él. Maia murió en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, ya que ella era judía. Ya saben que no soy de dar spoilers en la historia, pero creo que esta vez merece la pena aclara la cuestión.

    ResponderEliminar
  42. Buenassss!!
    Gracias por el nuevo capítulo, la historia sigue siendo genial, como siempre.
    Bssssooossss!
    Ly

    ResponderEliminar
  43. hoy encotre tu historia recomendad en una pagina pero no consigo uvicar el 1º capi porfa comunicame como lo hago lo quiero leer no quise leer este capi porfa de veras deme como lo hago quiero leer amanda666_2@hotmail.com

    ResponderEliminar
  44. hola me yamo elvira ya quiero q publiquess plis ammo la historia y creo q Stan deberia quedarce con nessi x q no se me encanta y q jacob se quede con emma bueno bie espero q publiqes pronto te espero bie♥

    ResponderEliminar

Dejen sus comentarios!!

Añadir/Share

Bookmark and Share